Wisky pidió a legisladora que "se asesore" antes de hablar del IPROSS

El secretario general técnico del IPROSS, Sergio Wisky, aseguró que la legisladora Irma Haneck tiene la obligación de asesorarse mejor antes de emitir una opinión sobre la administración del IPROSS, porque con estos comunicados lo único que hace es hundirnos más, hundirse ella y hundir a la gente con menores ingresos. El funcionario definió que se genera terrorismo con los afiliados y describió posturas demagógicas.
Haneck distribuyó un comunicado donde afirma que "producto de la mala administración y de los inconvenientes económico financieros, cada semana que transcurre los afiliados al IPROSS se encuentran con nuevos servicios suspendidos, poniendo incluso en riesgo la salud de cada uno de ellos".

En diálogo con ADN, Wisky dijo que le parece bueno que la legisladora esté preocupada por la situación del IPROSS, porque es parte de uno de los poderes de la democracia, pero tiene que lograr reorientar la mirada, porque la Obra Social provincial comparativamente con otras obras regionales tiene menor ingreso.

"Por más que (Haneck) sea trabajadora de salud, no es experta en economía de la salud ni en obras sociales, entonces tiene que asesorarse. Es su obligación como legisladora asesorarse bien, mirar bien donde está el problema, porque si ella dice que hay mala administración, con la prensa que tiene, con el poder que tiene, lo que genera es terrorismo con los afiliados", agregó.

Explicó que "con este presupuesto —que es de la mitad de cualquier obra social de la Patagonia— por afiliado, nosotros estamos pagando casi lo mismo que las demás obras sociales y esto no es por decisión nuestra, sino porque el mercado de la oferta de alguna manera no obliga a pagar esto".

"Para no cortar servicios nosotros vamos negociando servicios médicos y sanatorios", describió.

Explicó que "el IPROSS no impuso que el gasto del año pasado en medicamentos ambulatorios haya aumentado un 60 por ciento. El mercado lo impuso. Yo no impuse que las prótesis que gastamos por mes en 34 afiliados nos signifiquen un millón de pesos por mes, porque las prótesis tienen ese valor".

"De todas estas cosas debe informarse (Haneck) antes de decir que está mal administrado. Si el mercado sanitario es lo que es no es culpa del IPROSS, que en este caso es una víctima, y entonces ella como poder del Estado en este caso tiene que ayudar a que el IPROSS se fortalezca y no salir a sacudirle como si fuera el causante de esta realidad sanitaria en Río Negro", aseveró.

"Como administrador del IPROSS, me afectan sus dichos —reconoció—, porque me conoce y sabe que le ponemos no sólo pasión y conocimiento, sino que nos asesoramos bien, tratamos de encaminar cosas que tienen una tendencia de muchos años".

Describió que "hay una fuerte presión del sector privado que fue creciendo (desde los 70) y hoy casi impone cosas y uno tiene una debilitada fortaleza para salir a negociar y más encima los poderes que a nosotros nos tienen que ayudar salen con una postura demagógica, porque los recursos son finitos".

"El sistema no está gobernado por los pacientes ni los financiadores, sino por los prestadores médicos o sanatorios. Estamos gobernados por ellos y si nosotros deterioramos al que tiene que tener poder de cubrir al financiador, ya sea el ministerio de Salud o la Obra social, lo que hacemos es enviciar más el problema".

Si entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo podemos cerrar filas para mejorar el estado de la salud, mucho mejor, pero si entre nosotros las personas que tenemos que ayudar a los afiliados que menores recursos, nos vamos a estar peleando, el que se va perjudicar el afiliado.

El secretario técnico opinó que "con estos discursos lo único que se hace es proteger al sector privado, porque nos pone en una situación de debilidad en la cual nosotros no podemos ir a negociar. Es así de concreto y por eso me preocupa enormemente"

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