What Paz, Ecuador?

What Paz, Ecuador?
BOLIVIA 1 - ECUADOR 3: El Tri ganó cómodo en la altura de Bolivia y se dio el lujo de dejar a la Selección de Diego en el Repechaje.
A Diego Armando no le gusta, hasta lo fastidia, que se hable de presión en términos futbolísticos. Desde ya se ofrecen disculpas, pero no hay palabra que defina mejor la situación en la que la Selección de Maradona salió a jugar contra Paraguay.

Porque Ecuador no se ahogó en Bolivia. La Paz, entonces, no fue tal para Argentina. Y en Asunción, claro, empezó y terminó jugando en la temible línea del Repechaje.

Si el fin de semana pasado los sueños mundialistas se tramaron en camas ajenas, ayer la jornada arrancó como la peor de las pesadillas. Mientras Maradó destapaba el fibrón para escribir sus frases de motivación, el Tri resolvía su asuntito en los 3.600 metros de altura del Hernando Siles. Fue eso. Un asuntito. A los ocho minutos del primer tiempo ya tendría que haber estado tres goles arriba, pero Jefferson Montero se perdió uno imposible, Walter Ayoví no calibró bien la mira y el único que se tuteó con la red fue Edison Méndez.

Era un gol la diferencia en el marcador y abismal en el juego. Por lógica, se vio reflejada tras el descanso, antes del minuto de la segunda parte: asistencia de Méndez, definición de Valencia. Y luego el del Manchester United armó una apilada que empujó Christian Benítez. El descuento local puede ser sólo para la estadística, pero para una estadística que cuente en caso de una decisión mano a mano.

Si bien es cierto que Ecuador sabe cómo moverse más cerca del cielo, lo llamativo es que los de Erwin Platini Sánchez parecían principiantes del llano. Ni dos pases seguidos daban, y una vez más demostraron que el 6-1 a Argentina fue una final del mundo para ellos. Irrepetible. De hecho, los lamentos bolivianos tienen más que ver con que en estas Eliminatorias ganaron apenas tres partidos en La Paz.

Y ahí, en La Paz, justo donde empezó el tobogán albiceleste, Ecuador se lanzó como la principal amenaza para Argentina de cara a la clasificación a Sudáfrica 2010. El Tri supo reponerse del penoso comienzo eliminatorio, con cero puntos sobre nueve (5-0 de Brasil y 5-1 de Paraguay incluidos), y de la mano de Vizuete recorrió el camino inverso al argentino. Ahora, por supuesto, se ilusiona con alcanzar su tercer Mundial en hilera.

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