Wawrinka dio la sorpresa ante Djokovic y es campeón en Roland Garros

Wawrinka dio la sorpresa ante Djokovic y es campeón en Roland Garros

Se recuperó de un comienzo con dudas y se llevó el título ante el número uno del mundo, que nunca pudo ganar este torneo. Con un tenis fantástico se impuso por 4-6, 6-4, 6-3 y 6-4 y obtuvo el segundo Grand Slam de su carrera. 

Stanislas Wawrinka lo hizo. Cuando nadie lo esperaba, venció al número uno del mundo, Novak Djokovic, el candidato de todos, y se quedó con el segundo título de Grand Slam de su carrera (ya había ganado Australia 2014 al ganarle la final a Rafael Nadal). El suizo se impuso por 4-6, 6-4, 6-3 y 6-4, dejó al serbio con las ganas de ser campeón en París por primera vez y se sumó a la selecta lista de jugadores que ganaron al menos dos torneos grandes en la última década (los otros son Djokovic, Roger Federer, Rafael Nadal y Andy Murray). El premio adicional será que este lunes subirá del 9º al 4º lugar en el ranking de la ATP.

El partido tuvo un comienzo de alto vuelo. Después de que Wawrinka levantara el primer break point del partido, jugaron un punto eterno en el que la pelota pasó 39 veces por arriba de la red, hasta que a Djokovic se le fue un poco larga y el suizo consiguió la ventaja para después ganar el game con una fuerte derecha paralela. Nole no tenía mayores complicaciones en los juegos con su saque pero le costaba marcar diferencias cuando sacaba su rival. Desaprovechó otra chance de quiebre en el quinto juego, con una derecha defectuosa, pero en el séptimo el suizo tuvo una laguna gigante: rápidamente se encontró con un 0-40 que no pudo revertir y entregó su servicio con una doble falta.

Parecía que liquidaba el set con comodidad Djokovic. Sacaba 40-15 y tenía la situación bajo control. Pero vino una reacción del suizo, quien ganó tres puntos seguidos y llegó a tener un break point. Pero no pudo concretar y el serbio se llevó un primer set en el que cometió muy pocos errores. Esa reacción fue apenas una muestra de lo que estaba por venir.

Pasó la página Wawrinka, y siguió metido en el partido. Arrinconó al serbio en el cuarto game del segundo set y dispuso de dos break points que no pudo capitalizar. También tuvo chances de quebrar y se le escaparon en el sexto game y en el octavo. Pero llegó el décimo y en el primer set point que tuvo a disposición, el suizo no perdonó y puso las cosas set iguales. La peor parte la llevó la raqueta de Nole, que el serbio destrozó en un ataque pasajero de furia.

Cuando volvieron a la cancha, el dominio del suizo se mantuvo. Jugaba cómodo sus games de saque y soltaba toda la presión cuando Djokovic tenía el servicio. El serbio levantó tres break points para ponerse 1-1. Pero Wawrinka siguió muy enfocado y en el sexto game volvió a quebrar para ponerse 4-2 y meterse medio set en el bolsillo.Antes de completar su obra en el parcial, una jugada para poner en un marco. Djokovic sacaba 2-5 y 0-15. Le jugó revés contra revés, bien abierto y sacó al suizo de la cancha, pero llegó una definición perfecta del suizo que seguramente estará entre las grandes jugadas del año: la puso por el costado de la red y provocó un estallido en el estadio.

Pudo haber vuelto al partido Novak Djokovic. Después de una exigida volea de revés que le permitió salvar un doble break point en el séptimo game, y ya con el marcador 4-3 a su favor, el serbio dispuso de una triple oportunidad de quiebre que lo hubiera dejado muy cerca de llevar el partido a un quinto set. Pero Wawrinka no se lo permitió. Volvió a sacar lo mejor de su juego, igualó el parcial en cuatro, quebró en el siguiente y en el segundo match point que tuvo, se llevó el último festejo del año en el estadio Phillip Chatrier.

Comentá la nota