Washington quiere que la Cumbre de las Américas ponga en marcha una nueva relación con la región

Washington quiere que la Cumbre de las Américas ponga en marcha una nueva relación con la región
Estados Unidos ve la V Cumbre de las Américas que se celebrará en abril como una oportunidad para iniciar una nueva relación con América Latina "en espíritu de igualdad", porque entiende que la región tendrá un "papel clave" en la respuesta a la crisis económica mundial.
El secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon que en esta reunión, "la crisis económica será el problema líder".

Según Shannon, que dijo que Washington ha depositado muchas esperanzas en la cumbre, EE.UU. acudirá sobre todo con la idea no de plantear políticas, sino de "ayudar a poder desarrollar esas políticas".

Shannon participó en una sesión informativa del Diálogo Interamericano junto a Jeff Davidow, asesor de la Casa Blanca para la Cumbre de las Américas.

Ambos coincidieron en que la idea central del encuentro, según EE.UU., será "desarrollar un diálogo".

A este respecto, Davidow indicó que Obama llegará a la reunión con un "espíritu de igualdad" y percibe el encuentro como "una oportunidad de reunirse con los líderes, intercambiar ideas y escuchar" a partir de una posición respetuosa hacia todos sus pares.

Estados Unidos, indicó por su parte Shannon, espera a su vez que el resto de los mandatarios presenten sus ideas en un "espíritu de cooperación" constructivo.

Los altos funcionarios descartaron que Obama vaya a llevar grandes promesas a la cumbre: "Obama no es Papá Noel, no va a llevar una bolsa", declaró Davidow, en alusión a las expectativas generadas entre los líderes latinoamericanos que quieren entablar una primera toma de contacto con el mandatario estadounidense.

El gran asunto que Estados Unidos quiere abordar es la crisis económica, una cuestión lo suficientemente grave como para que deje las demás en un muy segundo plano, a juicio de los altos funcionarios.

La cumbre de Trinidad y Tobago se producirá apenas quince días después de la cumbre del Grupo de los 20 en Londres para tratar medidas contra la crisis global, recordó Shannon, y buscará ampliar y poner en marcha los resultados que se logren en ese evento, donde participarán también Argentina, México y Brasil.

América Latina "desempeñará un importante papel en diseñar la respuesta global" a la crisis, afirmó.

Estados Unidos, indicó, quiere abordar los problemas económicos de manera "pragmática" y que "produzca resultados".

Uno de sus objetivos será buscar modos de que los países más vulnerables ante la crisis no sufran, y colaborar con las instituciones financieras internacionales para que esas naciones puedan tener los créditos necesarios para poder llevar a cabo sus propios planes de estímulo económico, explicó.

Estados Unidos también buscará hacer avanzar la agenda social en el continente, y aumentar la cooperación en favor de la justicia social, la igualdad y la lucha contra la pobreza.

También lleva entre sus metas el fortalecimiento de los gobiernos y el proceso democrático y la seguridad, un área de especial preocupación en varios países de América Latina. Asimismo se intentará promover una agenda "verde", de cooperación contra el cambio climático y para maximizar el rendimiento energético.

Obama había adelantado ya su idea de forjar una "alianza energética" para el continente en una reunión con el presidente mexicano en Washington antes de su investidura, y esta es una posibilidad que se estudiará en la cumbre.

El presidente estadounidense también aprovechará para establecer contactos bilaterales con los mandatarios latinoamericanos, a lo largo o incluso antes de la cumbre.

Así, si en enero ya se reunió con el mexicano, Felipe Calderón, este sábado recibirá en la Casa Blanca al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien preparará la cumbre del G20 y la reunión de Trinidad y Tobago.

En este sentido, en la sesión informativa ofrecida hoy el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, que se encontraba entre los espectadores, lanzó una advertencia a Washington e indicó que "la mayor parte de los líderes esperan reunirse con Obama y tener 5, 10, 15 minutos con él".

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