Wall Street tiene un agujero inmenso

Sobre un total de 19 entidades testeadas, una decena no pasó la prueba de estrés financiero. El gobierno de Obama descarta quiebras bancarias.
En Estados Unidos, diez bancos no aprobaron el "examen de estrés" y precisan 75 mil millones de dólares adicionales para seguir operando. Las entidades necesitan recibir el capital antes de junio para continuar abiertos. El Bank of America y el Wells Fargo son los más afectados, necesitan 34 mil y 14 mil millones respectivamente. El secretario de Estado, Timothy Geithner, insistió en que ninguno de los bancos participantes se hundirá, a pesar de que ya recibieron 200 mil millones de dólares, y garantizó que el examen le brindará previsibilidad al mercado.

El "examen de estrés" que elaboró el gobierno de Estados Unidos analizó la solvencia de los 19 bancos más grandes del país. El objetivo de la prueba es asegurar cuánto capital adicional hay que inyectar en las entidades en caso de que la recesión persista. Los bancos tienen un plazo de un mes para presentar un proyecto y hasta noviembre para conseguir los fondos. Pueden conseguir el dinero en el mercado, obtenerlos prestados del Estado o desprendiéndose de activos. Según el informe, si la situación persiste, las entidades perderán 600 mil millones de dólares en los próximos dos años.

Para muchos bancos los resultados representan el final de una tensa relación entre Wall Street y el gobierno. Las entidades no querían que el gobierno investigara y difundiera información que pudiera afectarlas. Cuando estalló la crisis, para evitar que la gente retirase los ahorros, el Estado garantizó los depósitos por un máximo de 250 mil dólares por cliente. Luego, desde el Departamento del Tesoro, aseguraron que no permitirían quiebras que pudiesen provocar una crisis sistémica. El último capítulo de la insolvencia bancaria fue el "examen de estrés", con 150 funcionarios controlándoles todas las cuentas durante tres meses.

En Estados Unidos confían que a partir de los resultados no se produzca una corrida bancaria. El titular de la Reserva Federal (banca central estadounidense), Ben Bernanke, destacó que la prueba les brinda previsibilidad y confianza a los inversores porque ahora conocen la verdadera situación de las entidades. Geithner coincidió con Bernanke y declaró que "con el anuncio se brindará claridad al mercado" y agregó que esperan que "los bancos vuelvan a brindar créditos que serán vitales para todos los sectores de la economía".

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