Wall Street, pesimista por el cambio

Analistas creen que se puede complicar aún más la normalización financiera del país
Los analistas de Wall Street recibieron con pesimismo el cambio en la conducción del Banco Central y afirmaron que el Gobierno no debería demorar demasiado el canje si quiere concretarlo con éxito.

Los economistas que siguen la situación de la deuda argentina desde Nueva York indicaron a LA NACION que la designación de Mercedes Marcó del Pont y el empeoramiento de los mercados (ver aparte), pueden afectar seriamente la normalización financiera del país.

Con la pantalla caliente por el peligro de default en varios países europeos, los analistas advirtieron que el cambio en el BCRA confirma la intención del oficialismo de tratar de "sobrevivir" hasta 2011 con las reservas del BCRA.

"El mercado tomó el anuncio como una demostración de que los Kirchner nombraron a quien está dispuesto a hacer lo que quieran para malgastar las reservas", señaló Alberto Bernal, del fondo de inversión Bulltick, desde Miami.

De inmediato, aclaró que "la noticia es mala más que nada por la continua concentración de poder en el matrimonio presidencial, antes que por la salida de Redrado, que en verdad nunca fue una piedra en el zapato para ellos".

Más allá de los nombres, Bernal advirtió que, con este mal antecedente y la desconfianza de los inversores por la situación en Europa, "si el canje se sigue demorando, corre un riesgo grave de terminar mal".

En la misma sintonía, desde un importante banco europeo, una fuente señaló que "cada vez más inversores están convencidos de que los Kirchner van a querer durar 2010 y 2011 con las reservas del BCRA".

Entre otros motivos, esto se debe a que "se percibe que el regreso a los mercados cada vez es más complicado, tanto por el deterioro institucional interno como por cuestiones externas, como las malas perspectivas en Europa y Estados Unidos". En ese sentido, afirmó con cierto pesar que el futuro de la actual conducción del Palacio de Hacienda está "muy atado" a que el canje obtenga cierto piso razonable de adhesión. De lo contrario, afirman, "puede imponerse una línea más antimercado que tiene en la designación de Marcó del Pont a una de sus más cabales expresiones".

Un informe del banco Barclays deslizó una conclusión similar, al indicar que seguramente el Gobierno podrá impulsar ahora la ley de reforma a la Carta Orgánica del BCRA para legalizar el movimiento de fondos al Tesoro sin temor.

"Como creemos que la nueva legislación tendrá suficiente apoyo en el Congreso, éste no será un obstáculo y eso cambiará la forma que los banqueros centrales son designados y echados", sostuvo Barclays, uno de los bancos involucrados en la organización del canje.

Impacto de mediano plazo

La nueva estructura del BCRA, destacaron, "tendrá un bajo impacto en el corto plazo, pero tendrá un impacto significativo en el mediano plazo, con menos énfasis en contener la inflación -con una tasa de interés menor- y mayor propensión al tipo de cambio competitivo".

Este análisis coincide con la idea de una buena parte del Gobierno de dejar que el dólar se deslice hacia arriba, aunque gradualmente, para recuperar terreno comercial y mejorar la situación del frente fiscal.

Los analistas también mencionaron la designación que no fue, en referencia a Mario Blejer. "Para mí, desde un primer momento, estaba claro que Blejer no aceptaría bajo estas condiciones", dijo Bernal.

Por su parte, Boris Segura, del fondo RBS Global Banking & Markets, sostuvo que "el hecho de que el respetado economista Mario Blejer no haya aceptado el puesto de presidente debe ser considerado como un hecho negativo por el mercado".

"La independencia del BCRA, aunque ya desgastada durante el mandato de Redrado, posiblemente continúe en el mismo camino. Se espera que las autoridades implementen cuanto antes el Fondo del Bicentenario y sólo una reforma del Indec sería el único contrapeso a un Banco Central sumiso", agregó.

Menos pesimistas, otros operadores creen que el Gobierno podrá hacer el canje para seguir avanzando en la salida del default. Sin embargo, anticiparon que, apenas se termine la operación, "la mayoría de los inversores externos se va a deshacer de sus posiciones en bonos argentinos".

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