Vuelven a pedir la relocalización de Curtarsa

La clausura preventiva de la empresa Curtarsa, que el municipio dispuso en febrero pasado, destapó una verdadera caja de Pandora. La medida generó satisfacción en los vecinos de Jáuregui que desde hace años denuncian los perjuicios al medio ambiente que genera esa actividad industrial.
Sin embargo, a las pocas semanas de levantarse la clausura, Curtarsa alcanzó un acuerdo con Nación, Provincia y Municipalidad, mediante el cual consiguió el permiso para continuar con las pruebas de un horno de deshidratación de barros.

La contradictoria actuación del gobierno local despertó la indignación de las entidades ambientalistas. En una concurrida reunión realizada hace dos semanas en la sede de la Asociación de Lucha Contra el Cáncer (ALUCEC), la directora de Medio Ambiente, Mariana Zaia, recibió una lluvia de críticas por el convenio al que adhirió la gestión de Graciela Rosso.

En ese encuentro también estuvieron presentes tres concejales: el oficialista Mauricio Molinero, y los vecinalistas Oscar Luciani y Daniel Silva. Ahora, desde la Unión Vecinal (UV) vuelven a darle un marco institucional al viejo pedido de los vecinos de Jáuregui orientado a lograr la relocalización de Curtarsa.

Mediante un proyecto de comunicación, los ediles solicitan al Departamento Ejecutivo "la posibilidad de estudiar en conjunto, con autoridades nacionales y provinciales, un plan de relocalización, que sea capaz de garantizar las fuentes laborales, la sustentabilidad y la preservación ambiental".

Por otra parte, los concejales quieren saber si existe "un relevamiento actualizado del estado de salud poblacional de la localidad de Jáuregui en virtud del impacto ambiental ocasionado por la curtiembre". En caso de no contar con tal información, se solicita que se efectúen los estudios correspondientes.

En los argumentos del proyecto se hace referencia a la clausura de febrero, "consecuencia de constataciones municipales de diferentes irregularidades en los procesos productivos como así también en el tratamiento y disposición de los residuos". Pero también se marca que la inspección tuvo lugar después de reiteradas denuncias telefónicas de los vecinos.

"Desde esa fecha no ha habido información oficial, sólo a través de medios periodísticos, lo que indicaría que la mencionada empresa había puesto en funcionamiento un horno de deshidratación de los barros (desechos del proceso productivo de la curtiembre) sin habilitación correspondiente", agregan en el proyecto.

Más abajo, los concejales de la UV mencionan que "existen pruebas contundentes sobre la contaminación que genera la empresa y que han sido presentadas oportunamente, a lo cual la respuesta siempre ha sido que se harán mayores controles".

Antecedentes

Durante los últimos años, existieron en el Concejo Deliberante algunas iniciativas orientadas a lograr la relocalización de la empresa Curtarsa. En todos los casos, los pedidos quedaron en el olvido.

En 2006, por ejemplo, el entonces bloque del Partido Justicialista, encabezado por Humberto Guibaud, solicitaba al Departamento Ejecutivo "requerir a las autoridades de la Secretaría de Política Ambiental la realización de un estudio de factibilidad a fin de trasladar a la firma Curtarsa". Por aquel tiempo, la diputada María Inés Fernández presentaba un proyecto en el mismo sentido.

Comentá la nota