Vuelven a complicarse las negociaciones con el campo

Hubo desacuerdos por la injerencia de Moreno; los productores protestarán mañana en las rutas
"Hubo avances escasos", dijo el campo. "Sentimos sorpresa y frustración", respondió el Gobierno. La tercera ronda de negociaciones con los dirigentes ruralistas terminó con un clima de fuerte malestar que llevó al agro a convocar para mañana a una protesta masiva en las rutas. Algunos productores ya comenzaron con los cortes en el Chaco y el norte de Santa Fe.

Después de cuatro horas de reunión, el Gobierno anunció mejoras para las economías regionales, lo que implica un esfuerzo fiscal de 1400 millones de pesos, y la puesta en marcha de la emergencia agropecuaria en 18 zonas.

En el medio, el Gobierno debió aclarar "omisiones", según las calificó la ministra de la Producción, Débora Giorgi, que había tenido en las resoluciones publicadas anteayer en el Boletín Oficial. Los dirigentes rurales creyeron ver en eso trampas en la redacción de las medidas acordadas en la reunión de la semana pasada. Vieron allí la mano del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

El final del conflicto que hoy cumple un año parece lejano. El Gobierno ratificó que no cederá en la rebaja a las retenciones a los granos, pedido que ayer reiteró el campo, tanto para la soja como para el maíz, el trigo y el girasol, y dedicó un no rotundo a la posibilidad de establecer un esquema de segmentación para reducir el impuesto a las exportaciones a los pequeños productores.

El encuentro de ayer comenzó a las 14.30, ya con un fuerte malestar. En la puerta del Ministerio de Economía, sobre la avenida Paseo Colón, un grupo de manifestantes apoyaba con carteles y cantos a los dirigentes del campo. Los cuatro presidentes de las entidades rurales que conforman la Comisión de Enlace llegaron con duros cuestionamientos. El presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, opinó que el Gobierno mostró "mezquindad y restricción" en las medidas. Un ejemplo de esto fue que en la reunión anterior se había acordado que los permisos para la exportación de carne serían automáticos una vez que la solicitud cumpliera cinco días hábiles. En el boletín oficial apareció que la Oficina Nacional de Control Agropecuario (Oncca) decidiría, vencido ese plazo, si habilitaba las ventas externas o no. Y aparecieron olvidos como la eliminación de retenciones para el dulce de leche dentro de los productos lácteos.

"Aclaramos que había sido respetado el espíritu del acuerdo", sostuvo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, en una conferencia de prensa que dio con Giorgi y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi. Sin reconocer que hubo errores, la ministra prefirió hablar de "omisiones" que serán subsanadas.

Ya es costumbre. Cada vez que no hay acuerdos o avances sustanciales, el Gobierno espera primero a ver la reacción del campo. Ayer sucedió eso, al igual que después de la primera reunión. La semana pasada, después de la sorpresiva presencia de la presidenta Cristina Kirchner y con la firma de acuerdos, fueron los funcionarios nacionales los que se apresuraron y tomaron la delantera para anunciar las nuevas medidas.

"Tenemos un sentimiento de sorpresa por las declaraciones del campo", comenzó Randazzo. Minutos antes, el agro había convocado a protestar en las rutas mañana en una suerte de festejo por la "unidad" del sector y el primer aniversario del comienzo del conflicto.

Un rato antes, la Presidenta había hecho una referencia elíptica al reclamo de los ruralistas. Durante un acto en Hurlingham, pidió "responsabilidad" en la negociación. "Sería muy fácil para los gobernantes decirle sí a todo lo que demandan todos los sectores. Pero necesitamos comprender este mundo grave, complejo, difícil, que va a exigir de todos nosotros, responsabilidad", sostuvo. Pareció una señal de la tensión que volvía a copar el escenario.

En la ruta

"El jueves los productores tienen que estar en las rutas para marcar que vamos a seguir movilizados hasta que consigamos lo que buscamos", sostuvo Mario Llambías, de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria, insistió con la soja: "Es una bandera que no vamos a bajar, pero que seguiremos peleando en el Congreso".

El más moderado de los ruralistas, Carlos Garetto, de Coninagro, dijo que "hay mucho malestar en las bases" y habló de "un conflicto en puerta".

La influencia de Moreno tampoco pasó inadvertida por los dirigentes rurales. "Mientras el comercio dependa de la aprobación oficial, todo es cartón pintado. Hay que terminar con este monstruo que decide quién comercia y quién no", cuestionó Biolcati. Y advirtió: "Mientras Guillermo Moreno siga presionando a los frigoríficos, el esfuerzo que hacemos por dialogar va a estar en peligro".

La discordia

* Medidas polémicas : los ruralistas denuncian que se desvirtuaron medidas que integraban el acuerdo de la semana pasada.

* Protestas : llamaron a los productores a movilizarse en las rutas el jueves, al cumplirse un año del paro por las retenciones móviles.

* Molestia : en el Gobierno hubo fastidio por las declaraciones de los líderes agropecuarios. Se condiciona la continuidad de las negociaciones.

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