Vuelven a apuntar contra Moreno desde el Gobierno

Por: Carlos Burgueño

Guillermo Moreno recibe permanentes y diarios reclamos para que voluntariamente deje de ser secretario de Comercio Interior y renuncie a su cargo. Sin embargo, el funcionario contesta las embestidas, hechas ya por hombres 100% K, ejerciendo sus tareas del mismo modo que lo hizo famoso.

Como para demostrar que sólo aceptará irse cuando se lo pidan Cristina o Néstor Kirchner, en las últimas horas ejerció una nueva presión: habló con empresas privadas que están en plena licitación interna para incorporar automóviles a su flota, sugiriéndoles que adquieran directamente vehículos fabricados por General Motors. El argumento morenista es que esta terminal radicada en Rosario debe ser apoyada porque recibe fondos públicos.

En las últimas horas, fueron dos los hombres fuertes del Gobierno que tomaron contacto con Moreno para pedirle que por un «gesto patriótico» renuncie a su cargo y «le haga un bien a la Presidenta». El primero fue el ministro de Planificación, Julio De Vido, enfrentado con el secretario desde que se conocieron los resultados de las elecciones del 28 de junio, que llamó el martes pasado a Moreno a su despacho. Le pidió que diera un paso al costado y que buscara una «salida hacia adelante». Se refería a que se instale como CEO semipermanente de Papelera Quilmes y que desde ese cargo permanezca hasta 2011.

No fue la única embestida que tuvo Moreno en las últimas horas. El miércoles, otro funcionario de estirpe 100% K le envió el mensaje directo al secretario para que abandone su puesto por el «desgaste inútil» que le está provocando al Gobierno. En este caso, el funcionario (de alto nivel y responsabilidad oficial en áreas económico-fiscales) no sólo habló por la jefa de Estado, sino en nombre del resto del gabinete. Hizo referencia además puntualmente a la situación de Amado Boudou, que públicamente debe defender al secretario. «Sería una medida popular, dentro del gabinete», bromeaba ayer el hombre kirchnerista que propone la autorrenuncia morenista al ser consultado sobre la eventual salida del secretario.

Hasta ayer Moreno recibía estoico estos mensajes, pero continuaba actuando como si estas embestidas no existieran. Esta semana se comunicó con las dos empresas de telecomunicaciones más importantes del país para enterarse sobre procesos licitatorios para la compra de vehículos para su propia flota. Ambas compañías explicaron cómo fue que se eligió a dos terminales europeas para la provisión de los vehículos. Sin embargo, Moreno dejó una advertencia: que se dé marcha atrás y que «compren Corsa, que son nacionales». Moreno se refería a que la terminal norteamericana recibió un préstamo por $ 270 millones con fondos provenientes de la ANSES para reactivar la planta de Rosario ante la quiebra de la empresa en su país de origen.

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