Vuelve la tensión por el muro para separar San Fernando y San Isidro

Vecinos de Villa Jardín arrancan los postes que había colocado el intendente Posse, por pedido de gente de La Horqueta. La Infantería se encuentra en el lugar.
El inicio de la Semana Santa no logró aquietar los ánimos. Vecinos del partido de San Fernando vuelven a derribar el muro que días atrás comenzó a levantar la municipalidad de San Isidro sobre la avenida Uruguay, el límite entre ambos partidos bonaerenses, con la intención de brindar más seguridad al exclusivo barrio La Horqueta.

Con mazas, martillos, o directamente con las manos vecinos de Villa Jardín, en San Fernando, demuelen los pilotes de cemento y arrancan las columnas metálicas que ya habían sido instaladas por orden del intendente de San Isidro, Gustavo Posse. La polémica iniciativa tiene, según este funcionario, un objetivo claro: proteger a un barrio de la inseguridad.

La escena es seguida de cerca por los guardias de la Infantería que llegaron al lugar para impedir que se registren incidentes. Por el momento, los policías sólo observan lo que sucede y no intervienen.

Los problemas comenzaron cuando la Municipalidad de San Isidro resolvió levantar un muro de cemento y rejas de tres metros sobre Uruguay, calle que separa ese partido del de San Fernando.

La iniciativa generó bronca y protestas de los vecinos de San Fernando, que argumentan que se sienten discriminados por la medida. También sostienen que el cerramiento les traerá complicaciones en su vida cotidiana, ya que -en caso de completarse la obra- tendrán que hacer un rodeo de varias cuadras para pasar del otro lado.

Además, de las manifestaciones de los vecinos hubo críticas y acciones para que se de marcha atrás con el plan: el intendente de San Fernando, Osvaldo Amieiro, presentó un amparo judicial para frenar la construcción del paredón y el Ministro de Seguridad provincial le ordenó a la Policía impedir que avance la obra. También el gobierno de la Provincia presionó para que destruyan el tramo que ya fue construido, todo con el aval del Gobierno nacional.

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