¿Vuelve Montoya como única garantía para sacar a la Provincia de la crisis económica?

Lógicamente, tras los cambios de gabinete dispuestos por el gobernador Daniel Scioli comenzaron a correr las distintas versiones sobre los posibles reemplazantes.

De todos modos, el mandatario provincial aclaró que estas modificaciones "estaban previstas". "No hay sorpresas -consideró el gobernador al anunciar las salidas de José "Pepe" Scioli y Claudio Zin de la Secretaría de Gobierno y el Ministerio de Salud, respectivamente-. Es natural que a mitad de mandato se den distintos tipos de cambios. Yo soy una persona muy moderada y los cambios me gusta hacerlos pensando, hablándolos y acordando también las respectivas transiciones".

Se sabe que, en reemplazo de Zin, asumirá Alejandro Collia, quien actualmente se desempeña en esa cartera como subsecretario de Coordinación y Atención. Sin embargo, la cuestión en esta etapa de "transición" (tal como la definió Scioli) pasa por el hombre que ocupe la estratégica Secretaría General de la Gobernación.

Hay dos nombres en danza que le sacan considerable distancia al resto. Uno es Javier Mouriño, el actual presidente del IOMA; y el otro es Santiago Montoya, el ex recaudador de la Provincia, que debió dejar ARBA a principios de año por sus diferencias con la Casa Rosada. Recordemos que, por ejemplo, Montoya se opuso a las candidaturas testimoniales, lo que desató la furia de Néstor Kirchner. A Scioli, en ese sentido, no le habría quedado otra alternativa que pedirle su alejamiento.

Pero acaso una de las características del paso del tiempo sea la cicatrización de las heridas. Además, se sabe que Scioli siempre quiso recuperar a Montoya para su mesa chica. Sin embargo, más allá de esto, la principal razón por la que el ex sabueso asumiría como secretario general de la Gobernación sería que, en este contexto de crisis económica para la Provincia, el cordobés aparece como el único capaz de garantizar para la administración sciolista préstamos de organismos crediticios internacionales.

El Estado provincial necesita financiamiento de sobremanera. Y Montoya sabe cómo granjear para el gobierno de Scioli fondos frescos que permitan "oxigenar" la gestión y atender, por otro lado, los reclamos gremiales. Los conflictos salariales no parecen siquiera ofrecer una tregua. El año entrante no se presenta demasiado auspicioso en ese sentido.

El objetivo, desde luego, está puesto en llegar de la mejor manera al 2011. Y Montoya, que traería gente de su estricta confianza a la administración bonaerense, se presenta como una pieza clave para ese cometido.

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