Vuelve a circular la Línea 10 aunque se agrava la polémica

El intendente echaría al Director de Transporte del Municipio, un hombre ligado al gremio de los choferes. Lograron un acuerdo con la nueva concesionaria provisoria.
Si bien desde hoy la línea urbana 10 y la suburbana 110 comenzarán a funcionar con normalidad luego de dejar varados a cientos de personas durante dos días, las consecuencias de la polémica entre la Intendencia de la Capital, el gremio de UTA y los empresarios, podrían hacerse sentir hoy más que nunca. Es que en medio de la polémica concesión provisoria que otorgó el intendente Domingo Amaya a la empresa de capitales santafecinos UTE Inverbus, quedó al desnudo una cruda interna entre empresarios y entre funcionarios. Tanto es así que hasta el cierre de nuestra edición se mencionaba la posibilidad cierta de que el director de Transporte del Municipio Julio Rocha, sea echado por el jefe comunal, fastidiado por su posicionamiento cuestionando aspectos de la concesión provisoria resuelta por Amaya. Sin embargo, hasta el mediodía de ayer el funcionario negaba la posibilidad de que presente su renuncia y de hecho logró hasta el respaldo de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). "Rocha es un hombre que hace todo lo posible para que se cumplan las normas y nosotros apoyamos todo su accionar", señaló Ricardo Cáceres, secretario gremial de la entidad sindical.

Lo concreto es que ayer los 95 trabajadores de la línea 10 y 110 habían logrado un acuerdo con los empresarios santafecinos, quienes se comprometieron a respetar todas las condiciones laborales establecidas con la anterior concesionaria Cerro Pozo. Esto llevó tranquilidad a los chóferes, por lo que resolvieron en asamblea y bajo el patrocinio del secretario de Trabajo y dirigente de UTA Roberto Jiménez, retornar a sus tareas habituales.

El servicio comenzó a normalizarse en la tarde de ayer con unas pocas unidades. Jiménez fue el intermediario en las negociaciones y, tras cuestionar al propio intendente capitalino por las desprolijidades en el manejo de las concesiones, confirmó el compromiso de los empresarios de adquirir todas las responsabilidades laborales con los trabajadores. "Está todo mal hecho, tanto es así que confunde a todos", señaló el funcionario provincial respecto al decreto municipal.

Desde la Intendencia prefirieron el silencio, aunque no disimulaban el fastidio con el director de Transporte, Julio Rocha, quien proviene del gremio de los chóferes. Este había advertido en diálogo con EL SIGLO, que ninguna de las 25 unidades nuevas que presentaron los nuevos explotadores de la línea 10 estaban en condiciones de circular, dado que no habían sido inscriptos en el Registro Automotor de Tucumán, requisito ineludible -según Rocha- para que puedan trabajar. Pero las esquirlas del conflicto podrían llegar hasta el propio Concejo Deliberante, dado que muchos de los concejales oficialistas no ocultan su fastidio con la decisión municipal y hasta llegaron a amenazar con negarse a cualquier tipo de participación en los procesos licitatorios pendientes e incluso hay quienes no quieren seguir en la Comisión de Transporte, como es el caso del edil José Miranda.

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