La vuelta ya tiene fecha.

Por Martín Piqué.

Kirchner volverá a la actividad pública el 26 de julio en una jornada de debate de los movimientos sociales kirchneristas. Buscan reagrupar a los sectores que apoyaron al Gobierno por afuera del Partido Justicialista.

La reaparición pública de Néstor Kirchner ya tiene fecha. Será el 26 de julio, por lo que su retorno a la escena tendrá un costado simbólico: ese día está asociado inevitablemente a Eva Perón desde su muerte, ocurrida el 26 de julio de 1952. El regreso de Kirchner se producirá en el conurbano, no tendrá la forma de un acto tradicional: el ex mandatario encabezará "una jornada de debate, reflexión y autocrítica" que tendrá como objetivo reagrupar a los movimientos sociales, agrupaciones juveniles, espacios culturales y sectores del sindicalismo que formaron parte del kirchnerismo en los últimos 6 años. "Van a participar cerca de dos mil militantes y vamos a darnos un debate fuerte", promete el diputado Edgardo Depetri. El plenario en el que Kirchner volverá a la actividad pública tras su renuncia a la conducción del PJ se decidió en una reunión del santacruceño con varios dirigentes de su confianza.

En la jornada estará presente la mayor parte del arco de organizaciones que acompañan al oficialismo desde el primer año del mandato K. Los organizadores dicen que a la convocatoria responderán el Frente Transversal, el Movimiento Evita, Octubres, la Corriente Martín Fierro, el Movimiento de Unidad Popular, la Juventud Peronista, La Cámpora, sectores sindicales de la CGT y la CTA, espacios de profesionales como Carta Abierta y varios intendentes peronistas en ejercicio. "Kirchner tiene mucho para aportar al campo popular. Sobre todo tras su renuncia al PJ. Tiene mucho para aportar en el debate que nos debemos para construir una nueva fuerza política y para apuntalar la gestión del Gobierno", dice.

Lo que viene

Depetri está sentado a una mesita del bar La Academia, sobre Callao. En los televisores está puesto un canal de noticias que muestra a la procesista Cecilia Pando intentando hacer un escrache contra los miembros del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata. En la pantalla, Pando acusa a los jueces de complicidad con los "terroristas que integran el gobierno nacional" y defiende al ex general de brigada Alejandro Guillermo Duret, quien está acusado del crimen de Carlos Labolita, un militante de la Juventud Universitaria Peronista que fue amigo de Kirchner en los años setenta. Depetri gira la cabeza para observar el escándalo que muestran los televisores. Página/12 aprovecha para hacer la primera pregunta:

–Algunas de las ideas que están asociadas al kirchnerismo son la presencia del Estado en la economía, un intento de distribuir la riqueza, la memoria y la justicia colocadas en un espacio central de la agenda pública. ¿Esas ideas también perdieron el domingo? ¿Lo que perdió fue un estilo de gobierno o el modelo de fondo?

–Perdió una política global. Pero la oposición nunca nos quiso plantear una disputa de modelo. Nunca quiso polarizar en la discusión de modelos. Salvo cuando se le salió la cadena a Macri y dijeron que si ellos gobernaran a nivel nacional privatizarían el sistema previsional y Aerolíneas Argentinas. Perdimos porque hay un poder económico muy importante, asociado a medios de comunicación que transmitían en cadena las posiciones y las propuestas de la oposición. Pero nosotros no alcanzamos a proyectar e imponer lo que defendíamos como modelo. Y también perdíamos por las demandas insatisfechas de nuestra gestión.

–¿Kirchner tiene futuro político después del 28 de junio?

–Sí. ¿Cómo no va a tener vida política si lo votó el 32 por ciento de la provincia de Buenos Aires? No es que no lo votó nadie. Acá se reconstituyeron espacios de poder y en la disputa electoral la derecha sacó el 34 en una alianza entre Macri y De Narváez. Pero también hubo una aparición importante, el 6 por ciento que sacó Martín Sabbatella, a quien nosotros sentimos nuestro más allá de que no hayamos sido los impulsores de su coalición. Porque es parte del campo popular. No hay que olvidarse que la confrontación no es electoral sino política. Y los enemigos del pueblo son los que no quieren que avance el proceso de distribución del ingreso, los sectores económicos más concentrados. Kirchner va a tener un rol importante. Ha sido buena su renuncia al PJ.

–¿Por qué?

–Se demostró que la pejotización fue un error. Que no fue posible asumir la conducción del partido para dar debate ideológico y formar cuadros. Kirchner no pudo transformar al PJ ni lo pudo conducir. Porque esa estructura está más vinculada a intereses económicos que a las necesidades y aspiraciones del pueblo argentino. Pero, ojo, que la renuncia de Kirchner no significa dejar de discutir hacia adentro del PJ, donde Kirchner tiene compañeros que lo potenciaron y lo ayudaron en la gobernabilidad. Pero hubo otros que no defendieron el voto a Kirchner, que no se jugaron por el modelo. No sé si la palabra es traición.

El mandato de Depetri como diputado vencerá el 10 de diciembre. El resultado de la elección le impedirá renovar su banca (el kirchnerismo colocará 12 diputados y Depetri iba 17 en la lista). Desde hace unos días, su nombre está sonando como uno de los candidatos a desembarcar en el Ejecutivo. "No tuve ningún ofrecimiento para incorporarme al Estado. Yo creo que al Estado hay que ponerlo de cara a la sociedad y del lado del pueblo. Eso significa profundizar las demandas que tuvimos en esta elección", dice.

–La oposición consensuó una agenda parlamentaria común. En la lista de reclamos figuran una disminución de las retenciones a la soja, devaluación del peso, cambios en la coparticipación, la reapertura de la negociación con los bonistas que no entraron en el canje. ¿Al Gobierno pueden marcarle la política económica?

–No tengo dudas de que ellos buscan la mayoría parlamentaria para bajar las retenciones al sector exportador y así transferir unos cuantos millones de dólares que debían ser del Estado para seguir construyendo vivienda, cloacas y agua potable. La UIA, evidentemente, ya viene planteando que el dólar tiene que estar a 5 pesos. También están planteando que no hay que discutir convenios colectivos de trabajo y que hay que congelar los salarios. Pronto van a pedir que el Congreso vote una ley de flexibilidad laboral que les permita despedir personal para imponerles el costo de la crisis a los trabajadores.

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