La vuelta al mundo de Florencia Kirchner

La delegación argentina que salió de gira por Africa del Norte, con escala en Washington, tiene apenas un puñado de funcionarios, ningún legislador, un gobernador, decenas de ayudantes, agentes de protocolo, custodios? y una invitada sorpresa: Florencia Kirchner, la hija adolescente del matrimonio presidencial.
Con orden expresa de que su presencia se notara lo menos posible, los encargados de la logística de la Presidenta organizaron en la capital de Estados Unidos un cuidadoso operativo ante cada movimiento de Florencia Kirchner, que casi siempre entró y salió del hotel Park Hyatt por puertas laterales y en momentos en que no había guardias periodísticas. Estuvo acompañada por otra joven de edad cercana a la de ella y por un policía vestido con ropas informales que se encargó de su seguridad personal.

En la partida hacia Argelia se pudo ver a la hija de la Presidenta y a su "comitiva" ubicarse en la última de las tres vans que trasladaron al aeropuerto a los pasajeros del avión oficial. Cristina Kirchner salió del hotel varios minutos después y se acomodó en el auto blindado que encabezó la célula de seguridad, sólo acompañada por su custodio.

Mal momento. El sábado pasado, el club de rugby de Tandil Los Cardos recibió por un intercambio deportivo a un grupo de jugadores de infantiles del club Hindú, de Buenos Aires. Dentro de la comitiva porteña se encontraba el titular de la Oncca, Ricardo Etchegaray, quien había asistido al encuentro deportivo acompañando a su hijo, miembro del equipo visitante. Sin embargo, lo que parecía iba a ser una jornada de solaz y de esparcimiento para el funcionario terminó convirtiéndose en un disgusto. Ocurrió cuando un grupo de productores locales que se encontraban en las instalaciones del club advirtieron la presencia de Etchegaray. La reacción fue inmediata: los chacareros exigieron al presidente de la institución de rugby tandilense la expulsión del funcionario y que lo declarara persona "no grata". Ante el pedido y el enojo de los asistentes, Etchegaray no tuvo más remedio que esperar en las afueras del complejo que finalizara la actuación de su hijo.

Ayuda para Aldo Rico. Los intendentes enviaron a su gente a chequear rumores. Y terminaron saltando de ira en sus despachos. En menos de dos días lo tenían confirmado: el Ministerio de Desarrollo Social estaba negociando camiones de ayuda para los simpatizantes de Aldo Rico en San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas. Los jefes comunales no lo sabían. Uno no pudo contenerse y llamó directamente a Alicia Kirchner. Hubo reproches e insultos. "¡¿Nosotros los bancamos y nos hacen esto?!", dijo, según un testigo. Alicia calló. Habló sólo al final: "No sé de qué me hablás". Varios dicen que Sergio Berni, subsecretario de Abordaje Territorial del ministerio, médico, santacruceño y ex teniente coronel del Ejército, no hubiera podido responder lo mismo. Al otro día se suspendió la ayuda que alguien había ordenado.

Polo femenino. Cristina Kirchner y la princesa Máxima de Holanda podrían encontrarse en un partido de polo de mujeres: cuestión de género al fin, están invitadas a la Copa Princesa Máxima, que se jugará el 4 del mes próximo entre los equipos Sofitel y Aeropuertos 2000. El evento combinará deporte, diplomacia, empresas y el mundo fashion. Tanto que Jorge Pereyra de Olazábal dejará la política para colaborar en acercar sponsors. La Ladies Polo Assosiatión (LPA), que preside la economista alemana Alexandra Bruné, otra polista, coordinó todo con el organizador Tucán Pereyra Iraola, periodista especializado en polo. La Presidenta no confirmó si asistirá; en esos días andará entre Chile y Rusia.

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