Vuelta atrás: gobierno anunciará hoy la estatización de las AFJP

El Estado volverá a hacerse cargo de las jubilaciones. Las AFJP administrarán sólo aportes voluntarios.

• Enviarán un proyecto de ley al Congreso que anulará el régimen actual aprobado durante el gobierno de Carlos Menem. Se aguarda una reñida batalla en el Parlamento que podría rememorar el tratamiento de las retenciones móviles.

• Detrás de la medida hay un interés del gobierno en hacerse de la administración de fondos. El temor es que se aplique a gasto electoral en 2009.

• Las AFJP sugestivamenteno hicieron declaraciones ante esta condena a muerte. Tienen en cartera casi $ 100.000 millones y reciben un flujo cada año de 15.000 millones de pesos.

• La medida intenta imitar a Estados Unidos y Europa en su política de rescates y estatizaciones, aunque por motivos totalmente diferentes y que acrecientan la suspicacia.

• Preocupación por los 10.500 empleos del sector, pese a que el gobierno promete incorporar a una parte a la ANSeS. Los gremios tampoco se han expedido hasta ahora.

El Estado recibirá $ 15.000 millones anuales por la reestatización total del sistema jubilatorio. Esta es la suma de los aportes previsionales que hoy efectúan los afiliados a las AFJP, pero que serán reencauzados al sistema de reparto si el proyecto de ley que será presentado hoy en Casa de Gobierno obtiene -como se espera- un tratamiento favorable en el Congreso.

El jefe de Gabinete, Sergio Massa; y el titular de la ANSeS, Amado Boudou, fueron los responsables de llevar adelante los detalles técnicos de la medida, ante el pedido de la presidente Cristina de Kirchner. En Jefatura de Gabinete dieron su visión particular de la decisión: «Así como el gobierno norteamericano salió a rescatar a los bancos, nosotros salimos a rescatar a los jubilados».

La explicación oficial es que con el derrumbe en los precios de los títulos públicos y de las acciones, quienes están a punto de jubilarse no estaban en condiciones de cobrar lo que disponía el resumen de cuenta que mensualmente enviaba su fondo de pensión: «Como los bonos están valuados por las compañías a valor técnico, pero en la práctica cayeron más de 50%, en realidad tienen hoy mucho menos fondos en las cuentas. El Estado garantizará ahora que cobren la totalidad de lo que corresponde, porque el precio del título se reconocerá a un valor de 100%».

Entre la caída de los bonos, las acciones y de otros activos financieros, el valor cuota que publicaban las AFJP mostraba preocupantes declives, pero que sólo reflejaban una parte del derrumbe. Pese a que la inflación acumulada en los últimos doce meses fue superior a 25%, el valor de la cuota caía 2%, es decir que se registró rentabilidad negativa en pesos.

El compromiso del gobierno es absorber al menos una parte de la fuerza laboral de las AFJP, que supera las 7.000 personas y que según fuentes de la industria alcanzaría a 10.000. La intención es que 2.000 personas que se encargan de los trámites de la jubilación pasen a la ANSeS, mientras que otras 500 encargadas de los cálculos actuariales serían tomadas por la Superintendencia de Seguros.

El negocio de capitalización previsional con aportes compulsivos desaparecería. Las compañías que hasta ahora se dedicaban a administrar los aportes obligatorios de los trabajadores ahora podrán dedicarse a captar ahorros voluntarios (por ejemplo para un seguro de retiro o para complementar la jubilación), conocido como el «tercer pilar» del sistema. Claro que los montos voluntarios que se podrán derivar son mínimos en comparación con el flujo de aportes mensual que recibían las compañías.

«El de las AFJP termina siendo un reemplazo caro del sistema estatal. Los trabajadores les pagan a las compañías una comisión para que compren bonos del Estado, no tiene sentido», justificaban ayer en Casa Rosada. La concentración del sistema es otro de los argumentos esgrimidos, ya que de las 26 AFJP que existían en 1994 quedaron sólo 10, mientras que las 3 primeras manejan más de 50% de los aportes previsionales. Además, contraatacan en el gobierno, todas compran los mismos activos, por lo que el sistema está muy lejos de fomentar la competencia o de haber incentivado la inversión en proyectos productivos.

El proyecto de ley reemplazaría a la legislación que se puso en marcha el año pasado, que permitió el retorno del afiliado al sistema de reparto. Y se dispuso que cada cinco años se reabriría dicha opción. Aquel esquema había modificado a su vez la ley original que creó el sistema de capitalización en 1994 (durante la gestión de Domingo Cavallo como ministro de Economía).

«Descontamos que los diputados de Frente para la Victoria apoyarán el cambio. Y otros partidos, como el radicalismo, venían pidiendo ya hace muchos años que se eliminara a las AFJP. Por eso pensamos que el respaldo será mayoritario», indicaron desde la Jefatura de Gabinete.

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