Vuelos de la Muerte: Poch aceptó ser extraditado a la Argentina

Se trata del piloto de la Armada acusado de hacer desaparecer a detenidos en la ESMA.
El teniente de fragata, retirado, Julio Alberto Poch, aceptó ayer ante tres jueces de la Audiencia Nacional ser extraditado a la Argentina, donde está acusado de participar como piloto en los llamados "vuelos de la muerte" cuando se arrojaban vivos al mar a centenares de detenidos desaparecidos del campo de exterminio de la ESMA.

En octubre pasado, Poch se había negado a ser extraditado a su país, Argentina, después de ser detenido el 22 de septiembre por la policía española en cumplimiento de una orden internacional de búsqueda y captura con propósito de extradición.

Pero ayer cambió de estrategia. Con la declaración realizada, el trámite ha concluido y Poch volverá a la cárcel madrileña donde está detenido hasta que se emita la orden de extradición y sea embarcado en un vuelo a Buenos Aires.

Ayer, Poch se declaró "un detenido político que ha sido acusado falsamente. Mi caso responde a una jugada política de las autoridades holandesas que han querido deshacerse de mi sin darme una oportunidad de probar mi inocencia por razones políticas".

El teniente de fragata, retirado, reclamó un "juicio justo" por parte de la justicia argentina y reiteró que "no existen pruebas" en su contra que le impliquen en los cuatro juicios del megaproceso de la ESMA que investigan detenciones ilegales, torturas y desapariciones.

"Lo más vergonzoso e injusto es lo que ha hecho la justicia argentina. El fiscal no ha dudado ni un instante en acusarme falsamente, sin investigar los hechos e involucrándome en la causa de la ESMA", señaló Poch ante el alto tribunal.

"Nunca estuve destinado en la ESMA", añadió y después acuso a las autoridades españolas de haber "arruinado mi reputación, buen nombre y carrera y haber dañado a mi familia. Me han tratado como un criminal, me han encerrado con los presos comunes", denunció.

En ese momento el presidente del tribunal, Angel Hurtado", interrumpió a Poch y le instó en sus declaraciones a ceñirse al tema del trámite de extradición pedida por la justicia argentina.

El abogado defensor Ignacio Peláez, señaló que su cliente tenía la doble nacionalidad holandesa y argentina y había sido detenido "en claro fraude de ley".

Explicó que Holanda evitó aplicar el convenio que impide la entrega de sus nacionales a otros países para no causar problemas a Máxima Zorrigueta, una ciudadana argentina casada con el príncipe heredero Guillermo.

En las puertas del tribunal, la esposa de Poch, Elsa Maargarita Nyborg, señaló que el caso "constituye una distracción para que la población no se concentre en los verdaderos problemas económicos. Nosotros también hemos sufrido mucho. Nos pusieron bombas y nos secuestraron. Mi marido no tiene ninguna preferencia política".

Poch insiste en que las denuncias de sus compañeros en la aerolínea Transavia sobre sus relatos sobre como arrojaban vivos al mar a los detenidos desde aviones de la Armada era una "mala interpretación" de sus palabras.

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