Los votos sorpresivos y los aliados de siempre

El kirchnerismo ejercita su plan de subsistencia
Desde que perdió las elecciones de junio, el Gobierno puso a prueba su capacidad de producir leyes polémicas, apoyadas en alianzas sorpresivas y de corto plazo. En general, fueron los bloques de centroizquierda (sobre todo los ex ARI de SI) los que permitieron avanzar con la prórroga de las facultades extraordinarias, la ley de medios y el presupuesto, pero en todos los casos aparecieron nuevas manos dispuestas a ayudar al kirchnerismo.

Pareció un entrenamiento de lo que vendrá. La derrota de junio les quitará a los bloques del Frente para la Victoria una veintena de diputados y cuatro senadores. En la Cámara baja, sólo tendrá 92 integrantes (37 menos que el quórum), mientras que en el Senado serán 36 (a uno de la mitad del cuerpo).

La última prueba de la capacidad de convicción del kirchnerismo se dio en la votación del presupuesto en Diputados, el jueves pasado. Ese día, acompañaron al oficialismo dos diputados de Unión Pro, radicales que se decían cobistas, una legisladora de Luis Patti e integrantes de frentes provinciales.

Para la ley de medios, fueron llamativos los apoyos de la senadora radical Dora Sánchez, que dio vuelta su voto y reconoció haberlo hecho para ayudar al gobernador saliente de su provincia, Arturo Colombi, urgido por fondos del Estado. En aquella sesión, también apoyaron el proyecto del Gobierno, el bussista tucumano Carlos Salazar y los dos senadores de centroizquierda de Tierra del Fuego. Estos dos aliados han sido más constantes en el tiempo.

Antes, en la Cámara de Diputados, los hombres del Gobierno habían captado ocho valiosos votos del Partido Socialista, un bloque opositor que reivindica su independencia a la hora del tratamiento de las leyes.

En el tratamiento de la prórroga de facultades extraordinarias, el oficialismo celebró también la crisis originada en el PJ disidente, cuando logró la decisiva firma del dictamen de comisión de la senadora santafecina Roxana Latorre, de máxima confianza de Carlos Reutemann.

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