Sin los votos aún, el PJ decidió levantar la sesión del Senado

El oficialismo llamó a un cuarto intermedio hasta el martes, porque los radicales no saben cómo votarán y dos demócratas están de viaje.
Al parecer, el rating es favorable porque -cuando todos pensaban que el cierre no podía estirarse ni un segundo más- la novela originada alrededor del endeudamiento no ha finalizado.

Después de una jornada maratónica en la que los Diputados dieron sanción, a las tres de la madrugada, a la ley para contraer deuda y para cambiar el texto que regula la coparticipación municipal; muchos pensaban que la sesión especial del Senado pedida para ayer sería solo un trámite.

No sólo debido a la urgencia que Gobierno y municipios tienen de dinero sino porque de la discusión previa habían participado tanto diputados como senadores. Sin embargo, el mismo justicialismo que había pedido la sesión especial, pidió postergarla hasta el próximo martes ya que -a último momento- los votos no parecían suficientes y la mayoría -con excepción del ARI y el cobismo- aprobó pasar a un cuarto intermedio.

La excusa de radicales, demócratas y oficialistas fue la necesidad de más tiempo para analizar las normas sancionadas anoche. "No queremos imponer números a la fuerza", dijo Luis Ruzo al frente del bloque del PJ. Aunque el oficialismo juró que la sesión especial estaba pedida desde el lunes, la oposición advirtió que se enteraron ayer por la tarde y que le pidieron a algunos legisladores que estaban por viajar que se quedaran a la sesión. Algo que, dicen, no supo hacer el justicialismo que a último momento no reunió el apoyo esperado.

La ausencia por viajes de dos demócratas (Carlos Aguinaga y Nelly Gray) también habría incidido en la decisión de esperar hasta el martes para ir más confiados. Para aprobar el endeudamiento, se necesitan los dos tercios de los senadores presentes que previamente han dado el quórum. Si los 38 se sentaran en sus bancas, se necesitarían 26 aprobaciones y si -como ayer- hubieran sido 24, con 16 votos alcanzaba.

Del otro lado, los legisladores del Confe propusieron tratar las leyes para las cuales se había convocado a la sesión especial pero no tuvieron suerte. La realidad, es que los números no estaban definidos y ellos tenían confianza en poder votarla en contra debido a que radicales y demócratas tenían dudas. "Convocan a sesión especial y después piden levantarla", se quejó Aníbal Rodríguez del Confe, mientras su colega Sergio Moralejo acusaba al justicialismo de "no tener códigos".

Los cobistas pidieron hacer modificaciones al endeudamiento y se quejaron de la "trampa" establecida en la ley de Coparticipación. En el primer caso, insisten en achicar el monto así como en especificar los destinos de los fondos. La garantía de que el déficit no será mayor al 50% del actual para 2010 es otro de los pedidos que hacen. El radicalismo, el miércoles por la mañana, pedía condiciones similares pero -ante la presión de los intendentes- decidió dar el aval.

Además, la oposición desconfía de la modificación realizada a la coparticipación. Es que así como sustituye el artículo 1° de la norma para aumentar en más de tres puntos la repartija de los impuestos más importantes, en la cláusula siguiente advierte que no se aplicará lo establecido al principio por esta ley durante el 2010.

Supuestamente, el cambio entraría en vigencia a partir de 2011 pero y como la coparticipación es una tabla que se renueva con la votación de cada Presupuesto, los cobistas temen que el año que viene se elimine el primer artículo y se siga distribuyendo como hasta ahora y sin aumento significativo de los porcentajes.

Sin embargo, la clave del asunto está en los radicales que todavía no saben ni si pedirán modificaciones ni cómo se manifestarán con respecto a la ley. "Lo único que voy a tratar es que todos votemos en consonancia", apuntó Leopoldo Cairone, vicepresidente de bloque y hombre de peso en la bancada.

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