Voto a voto, entre estornudos

En el primer día de trabajo para realizar el escrutinio definitivo de las elecciones del pasado domingo, la Justicia Electoral de Córdoba avanzó ayer con la mayoría de las urnas correspondientes a la Capital, sin que se registraran grandes diferencias al cotejar los números de las planillas oficiales, de los fiscales partidarios y del escrutinio provisorio.
La actividad se desarrolló con llamativa tranquilidad, al punto de que el único momento de discordia se vivió por un hecho ajeno al conteo de votos en sí. Fue cuando, invocando riesgo sanitario por la epidemia de gripe, varios fiscales se quejaron de que un colega del Frente Cívico tosía mucho y prácticamente lo conminaron a colocarse un barbijo.

En cuanto al escrutinio, la única expectativa importante está trazada respecto a los 10.672 votos de diferencia que el conteo provisorio estableció en el tramo de senadores entre el radical Ramón Mestre (ocuparía la banca) y Eduardo Mondino (Unión por Córdoba).

Ayer, ni los propios fiscales del PJ abrigaban muchas esperanzas de que esa diferencia pudiera revertirse. De hecho, sólo se impugnaron 13 mesas, sobre un total de casi tres mil.

Varios fiscales coincidieron en señalar que están pendientes de conteo 2.028 votos recurridos e impugnados, y también la carga de 10 telegramas que no ingresaron al escrutinio provisorio. "Ni aun cuando se dieran vuelta esos números alcanzaría para que Mondino desplace a Mestre", confió un fiscal de la UCR.

Fuentes judiciales señalaron que la intención oficial es terminar el escrutinio el próximo viernes, pero eso estará sujeto a que no surjan complicaciones y a la disponibilidad de empleados (ayer cuatro se retiraron engripados).

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