El voto tránsfuga en manos de un fiscal

Una senadora correntina, la cobista Dora Sánchez, cumplió con el viejo eslogan que decía que "si la Argentina va a la guerra, Corrientes la va a ayudar".
No fue el país el que se embarcó en un conflicto, sino Néstor Kirchner. En su guerra con los medios conquistó el voto de Sánchez después de una conversación con Arturo Colombi, el derrotado gobernador. El presidente de la UCR, Gerardo Morales, no dejó pasar por alto la declaración de la senadora en la que admitió que votaba a favor de la ley para proteger los intereses de su provincia. Y pidió que un fiscal investigue la supuesta dádiva que podría esconderse detrás de ese voto. Morales recordó que el artículo 6 de la Convención Interamericana contra la Corrupción califica como delito el requerimiento o aceptación "de cualquier objeto de valor pecuniario u otros beneficios como dádivas, favores, promesas o ventajas para ese funcionario público o para otra persona o entidad a cambio de la realización u omisión de cualquier acto en el ejercicio de sus funciones públicas".

Morales considera que esa definición se parangona con el artículo 256 del Código Penal. Ese punto se explaya sobre la figura del cohecho pasivo. La senadora correntina no fue mejor tratada desde la vereda kirchnerista. El senador Fabián Rios le pidió que si su apoyo a la ley de medios se basaba en la necesidad de conseguir fondos para la provincia, que no se preocupara y votara en contra. Ríos intentó, sin éxito, ser gobernadora de Corrientes. Quedó lejos del ballottage.

Comentá la nota