Voto fiel en Mozambique

Luego de once horas de votación sin incidentes, Mozambique dio por terminada la cuarta elección general desde la instauración de la democracia en 1994, dos años después del fin de la guerra civil (1976-1992) que dejó dos millones de muertos.
Si bien la ley electoral da plazo hasta el 13 de noviembre para proclamar los resultados definitivos, los pronósticos coinciden en que el presidente Armando Guebuza obtendrá su reelección. El Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo), el único que gobernó el país desde la independencia de Portugal en 1975, obtendría una cómoda mayoría en el Parlamento y en las diez asambleas provinciales en juego.

Guebuza es considerado el hombre más rico del país gracias a sus múltiples negocios en el sector bancario, los medios de comunicación, la construcción y la pesca. El Frelimo tiene una mayoría legislativa con 160 de los 250 escaños de la Asamblea de la República, que retendría a causa de la división en las filas opositoras. Su rival histórico, la Resistencia Nacional de Mozambique (Renamo), sigue sufriendo las consecuencias de ser un ex movimiento rebelde apoyado por el régimen del apartheid sudafricano y lleva años en declive electoral. En las últimas elecciones municipales no consiguió ni una alcaldía. La abstención es la gran incógnita. Los observadores europeos auguraban a última hora una tasa de participación del 30 al 35%, una cifra que consolida el progresivo desinterés electoral de los mozambiqueños. Del 80% en 1994, la asistencia a las urnas se redujo al 70% en 1999 y al 36% en 2004.

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