El voto electrónico: 'sirve sólo si hay un cambio cultural'

El prosecretario de la Junta Electoral Provincial, Darío Almaráz, destacó las ventajas de ese sistema por sobre el método tradicional.
Prebenda, traslado de votantes, movilización de punteros, dádiva. Son algunos de los elementos de lalarga lista de componentes del folclore electoral vigente desde tiempos inmemoriales en nuestro país y en Tucumán.

En cada elección salen a la luz las denuncias sobre la aplicación de estas y otras mañas políticas, todas aplicadas con la misma finalidad, como es influir en el electorado para volcar su voluntad a favor de determinado/s candidato/s.

En este contexto es que surge el debate sobre si el voto electrónico podría imponer más transparencia a un acto electoral que el método tradicional de sufragio, con papeletas y urnas de cartón.

La Constitución provincial reformada en 2006 contempla la aplicación del voto electrónico, y la semana pasada se presentó en la Legislatura un proyecto de ley que, de ser aprobado, lo pondría en plena vigencia.

Consultado al respecto por EL SIGLO, el prosecretario de la Junta Electoral Provincial, Darío Almaráz, destacó las ventajas del voto electrónico sobre el mecanismo tradicional, destacando que "aportaría celeridad en el desarrollo de los comicios y del escrutinio, porque en minutos se podría conocer el resultado de una elección".

Además, resaltó que el sistema computarizado "sanearía todas las discusiones sobre el voto, garantizando la pureza de su emisión, porque el sistema guía al elector para que revise y revea cómo lo emite. En síntesis -resumió- se terminarían el voto anulado, impugnado y recurrido".

Sin embargo, Almaráz destacó que el éxito de una elección, desde el punto de visto de la transparencia y la efectiva aplicación de la voluntad popular, no depende del sistema que se implemente, sino del modo en que la sociedad y los partidos viven ese tipo de procesos.

En este sentido, recordó que "hay cuestiones que hacen al folclore electoral y que solamente podrán superarse si hay un cambio cultural; porque con voto electrónico o con voto papel, si la gente no hace valer sus derechos y no vota a conciencia, el resultado será el mismo".

Almaráz citó como ejemplo "el caso de Brasil, donde se viene utilizando el voto electrónico en varias elecciones y las autoridades terminaron prohibiendo el ingreso a los box de votación con teléfonos celulares, porque eran utilizados por la gente para sacar fotos y luego mostrarlas como comprobante de que votaron para un candidato determinado y así poder recibir algo a cambio".

Por otro lado, el funcionario consideró que antes de aplicar el sistema de voto electrónico "habría que depurar varios aspectos, como garantizar que no sea permeable a manipulaciones o fraudes electrícos y, fundamentalmente, que sea fácilmente auditable, para que sea confiable y transparente, dado que en una elección con el método tradicional son los propios partidos los que, con sus respectivos fiscales, controlan la normalidad del proceso".

Finalmente, Almaráz opinó que es necesario que la sociedad se familiarice con este tipo de tecnologías. "Hay una cuestión de desconocimiento por parte de la gente, por lo que la medida, si llegara a aplicarse, debería ser acompañada con fuertes campañas de difusión", añadió.

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