"El que vota a un partido que no llega al piso electoral, lo está votando a Gorosito"

Unión-PRO de Saladillo, encabezada por el actual senador Ricardo Lissalde, quien se postula como candidato a concejal en primer término, está trabajando fuerte y con decisión en la campaña electoral.
De recorrida por los barrios y las comunidades del interior junto a otros candidatos, entre ellos el productor agropecuario Alberto Almada, el legislador señaló que "la situación económica no es de expansión, sino de retracción".

"El que tiene un empleo, trata de mantenerlo. Y el que no lo tiene, se le hace difícil encontrarlo. Los que pierden, son los más débiles. Estamos haciendo una campaña presencial y muy explicativa. Hacemos reuniones grupales, en casas de familias, y decimos lo que hay que decir. Es una elección legislativa y hay tres grandes fuerzas: el Frente para la Victoria, el Acuerdo Cívico y Social y el Peronismo disidente con el partido Unión-PRO (De Narváez – Solá), al cual nosotros pertenecemos. En el orden local, me acompañan en la lista hombres y mujeres de la producción y del trabajo. Es una lista abierta, renovada, con gente nueva en la política, pero no en su militancia social y en su compromiso con los valores de la comunidad".

"Esperemos que en Saladillo la gente nos acompañe. Hay siete bancas en juego en el Concejo Deliberante: Cinco renueva el Radicalismo, dos el FpV y lo que pretendemos es llevar un equilibrio al Concejo. El Radicalismo no representa hoy nueve de catorce concejales, ni tampoco el FpV cinco de catorce. Hay otras fuerzas emergentes, con importante representatividad, que no se ven reflejas en el cuerpo deliberativo local", consideró.

"Hacemos política todo el año y todos los años. El compromiso nuestro es permanente. La gente nos conoce y sabemos los valores que representamos y las ideas que defendemos. Estamos muy comprometidos con la producción y el trabajo."

Almada, por su parte, sostuvo que "la gente pide cosas simples. El trabajo es lo que escasea… Si no hacemos algo, generamos un nuevo marginado en el sistema. En Saladillo no hay una estadística que nos permita saber cuántas familias hay en riesgo de pobreza. Si no se planifica a largo plazo, no se podrá llevar adelante la gestión".

En cuanto al sector rural, indicó que hoy "se compra mal y se vende mal. Las retenciones segmentadas son una salida, pero no la solución total del problema. De acuerdo a las ganancias, se debe establecer un descuento al productor".

Con respecto a los programas estatales de fomento a la ganadería, dijo que no sirven. "Es como tirarle margaritas a los chanchos. Un plan serio para la ganadería implica 36 meses".

Piso electoral

Lissalde señaló que "me presenté a las elecciones del Partido Justicialista (PJ) y las gané. Cumplí con los requerimientos democráticos y participativos del Partido Justicialista. Por eso tengo la Presidencia del Consejo de Partido y me acompaña gente como Almada y otras importantes personas. Somos absolutamente democráticos y abiertos. Lo que sucede es que cuando llegan las elecciones, las decisiones no las tenemos en el orden local. Por lo tanto, cada uno se pone el zapato que le calza".

"No creo que haya una elección polarizada en Saladillo, porque hay ocho listas y todas se están posicionando bien. El piso electoral en Saladillo anda en el orden de los 2400 votos y todas las fuerzas que no llegan a ese piso son funcionales a Gorosito. Son votos opositores que, en realidad, lo votan a él. Pasó hace cuatro años. Más de 6000 ciudadanos de Saladillo, a través del Peronismo, la Junta Vecinal y Encuentro Popular, no recibieron ninguna banca y el partido mayoritario, que sacó la misma cantidad de votos, se llevó cinco bancas sin pagarlas. El que vota a un partido que no llega al piso electoral lo está votando a Gorosito. Esa es la realidad. La gente lo debe entender. Eso es lo que no queremos. Es una autocrítica que se deben dar algunos partidos políticos de la oposición."

"Parece insólito que

en Saladillo hoy no haya terrenos a un valor accesible"

"Nosotros le proponemos a la gente un Concejo Deliberante equilibrado, con hombres y mujeres que sepan valorar la producción y el trabajo", dijo Lissalde.

"Vamos a trabajar por la positiva. No obstruiremos ninguna gestión de Gobierno. Sí le pondremos un límite a los presidencialismos y a la discrecionalidad en la toma de decisiones, fundamentalmente en la asignación de los recursos públicos. Hay que ponerle límite al autoritarismo. Desde ese punto de vista, no hay diferencias en cómo lo echaron a (Santiago) Montoya (ex ARBA) y cómo lo echaron a (Claudio) Massaccesi (ex Jefe de Gabinete municipal). Hay otra forma de gobernar. Hay que utilizar la tecnología para tener mayor calidad y control en la administración pública. Gobernar no sólo es alumbrado, barrido y limpieza. La gente tiene otras expectativas."

"Nosotros no vamos a hablar de los demás. Ya me pasó en 2001. Cuando venimos ganando la elección, se dicen calumnias e injurias. Hablamos de nosotros y defendemos nuestras ideas y convicciones. Cada vez más tenemos mayor adhesión y apoyo. Como dijo Churchill: Pueden engañar a parte de la población durante mucho tiempo, pueden engañar a mucha población durante muy poco tiempo, pero jamás pueden engañar a la población durante todo el tiempo."

"Los argentinos debemos unirnos, llegar a un consenso y definir un proyecto de país. Sólo así podremos vivir bien en el futuro, en una ciudad digna sin exclusión, con trabajo y producción. A la gente no se le mejora la calidad de vida sólo con obra pública, sino con otros servicios que debe garantizar el Estado."

"Parece insólito que en Saladillo hoy no haya terrenos a un valor accesible para la clase asalariada. Hay millones de hectáreas en la Argentina que son ociosas y la gente no tiene un metro cuadrado donde hacer su proyecto de vida. Eso es desidia de los que nos gobiernan."

"Nos tenemos fe para estas elecciones y sabemos el trabajo que hemos hecho y esperemos que eso sea reconocido en las urnas", concluyó el candidato de Unión-PRO.

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