Volvió el rigor: otro verano sin vacaciones

La Presidenta se irá al Sur a pasar las Fiestas; para los ministros sólo habrá escapadas; Massa prepara un esquema rotativo
Aunque la orden presidencial este año no existió, el gabinete nacional se prepara para pasar el verano en Buenos Aires. Y cuando parecía que Cristina Kirchner daría vacaciones a su equipo, al igual que el verano pasado, a contramano de la dureza que aplicó su esposo, esta vez la Presidenta decidió tomar un descanso sólo durante las Fiestas.

Ministros, a desarmar las valijas. Eso obligará al resto del equipo de colaboradores a amoldarse a los pedidos presidenciales y desechar cualquier ilusión de vacaciones.

La Presidenta tiene previsto sólo tomarse el fin de semana largo de Navidad y de Año Nuevo para descansar en El Calafate, en la residencia que el matrimonio Kirchner usa la mayoría de las veces que decide dejar Buenos Aires. Según los planes iniciales, allí estarán desde el 23 hasta el 29, regresarán a sus actividades en la Casa Rosada y en la quinta de Olivos, y volverán nuevamente al Sur del 30 de diciembre al 5 de enero. Ese será el punto final para el descanso matrimonial.

Ministro coordinador

Con la jefa del Estado en funciones, pocas serán las chances para los ministros de escaparse de la función. De todas maneras, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, se comprometió este año con una tarea extra: como su cargo bien lo indica, será el ministro coordinador, pero de las vacaciones.

Massa está organizando un esquema para que al menos los ministros puedan tomarse una semana de descanso con un cronograma rotativo. En eso anda el jefe de Gabinete estos días. Su idea es que si un ministro se ausenta, no lo hagan los secretarios de la misma cartera, y que, al menos los que tienen despacho en la Casa Rosada, se turnen.

Pero, por el momento, los funcionarios consultados por LA NACION ya descartaron cualquier posibilidad de vacaciones. Saben del rigor kirchnerista: sólo el verano pasado hubo descanso. Néstor Kirchner siempre se encargó de abortar cualquier intento de escapatoria de sus funcionarios. Cristina, en cambio, se tomó una semana durante el verano, con lo que varios aprovecharon para poner los pies en la playa. Este año será el de las escapadas ocasionales, para las que muchos ministros ya se alistaron.

Aníbal Fernández seguirá fiel a su balnerario de Villa Gesell, sólo para los fines de semana. El vocero, Miguel Núñez, irá a Cariló, y podrá encontrarse allí con el secretario de Medios, Enrique Albistur. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, eligió Valeria del Mar, donde ya alquiló una casa para la familia. Nilda Garré, de Defensa, se irá unos días a Pinamar, aunque todavía no decidió cuándo. Amado Boudou, director de la Anses y con mucho trabajo en tiempo de crisis, se escapará de vez en cuando a su ciudad natal, Mar del Plata, y hará alguna parada también en Pinamar, lo mismo que Massa.

Los "pingüinos" partirán a su hábitat natural: el Sur: Alicia Kirchner pasará las Fiestas con el matrimonio presidencial, mientras que Julio De Vido y Carlos Zannini se irán a Santa Cruz, y Oscar Parrilli, a Neuquén.

Jorge Taiana tiene destino en Buenos Aires: la Presidenta decidió viajar a Cuba y Venezuela en la segunda semana de enero, con lo que el canciller no podrá desprenderse de la agenda internacional. Además, prepara para el verano una visita a España y otra a la India.

Carlos Tomada sólo podría pasar unos días en la casa de sus padres en Chapadmalal, mientras que Graciela Ocaña seguirá trabajando, lo mismo que Lino Barañao, Juan Carlos Tedesco, Débora Giorgi y Carlos Fernández.

¿Y Kirchner? Menos que menos. Tiene por delante el inicio de la dura campaña electoral a la que se abocará con prisa y sin pausa.

Comentá la nota