Volvió a frenarse fuerte la recaudación en enero

La caída en el nivel de actividad económica y las menores exportaciones volvieron a jaquear los ingresos del Gobierno. Preocupación entre analistas
El primer mes de 2009 no trae buenas noticias para las arcas del Gobierno. Los primeros informes preliminares sobre la recaudación de enero revelan que los ingresos tributarios sufrieron otra marcada desaceleración.

Cuando aun restan computarse los últimos días del mes, la recaudación se habría ubicado en enero en torno a $ 25.200 millones, según pudo averiguar El Cronista. Esa cifra representa una suba interanual del orden del 15%, menor inclusive al 17% que se había registrado en noviembre pasado.

Hasta hace sólo cuatro meses atrás los ingresos tributarios crecían a un ritmo del 40% interanual. Está previsto que entre el martes y miércoles próximos, el Gobierno de a conocer oficialmente los resultados. De todas formas, es un hecho que la desaceleración del nivel de actividad y la caída en las exportaciones han erosionado significativamente la caja del sector público. Por el menor crecimiento de la economía, dos impuestos clave como el IVA y Ganancias directamente no habrían crecido en enero en relación al mismo mes de 2008. Y para completar el panorama, los ingresos por retenciones a las exportaciones continuaron a un nivel muy reducido.

Apenas los fondos que aportó la seguridad social –por el traspaso de los afiliados a las AFJP a la ANSeS– generó algo de aire fresco a la recaudación. Por ese concepto, este mes se habrían recaudado unos $ 1.000 millones, más $ 500 millones adicionales por el aguinaldo.

Habrá que ver, por supuesto, si el Gobierno aplica un poco de cosmética fiscal para maquillar los resultados finales que se darán a conocer la semana próxima. Una de las opciones siempre a mano es que el BCRA transfiera al Tesoro parte de sus utilidades.

“La recaudación de enero apunta a ser floja, como la de los dos meses anteriores. Ello refleja en parte la desaceleración general del nivel de actividad de la economía”, sentenció Marina Dal Poggetto, socia del Estudio Bein. Bajo la misma tónica, Hernán Hirsch, director de la consultora RSH Macroeconómica, consideró que “el resultado de la recaudación de enero seguramente no va a ser bueno”. Y destacó “la pobre performance de los ingresos por retenciones”.

Para el Gobierno es clave mantener la recaudación en alza durante 2008. Sobre todo porque se trata de un año electoral en el cual el gasto público suele estar presionado para expandirse significativamente.

La reducción del superávit primario generaría mayores dudas sobre la solvencia financiera del país. En particular porque se da en paralelo a un deterioro en el saldo positivo de la balanza comercial.

En ese contexto, la administración de Cristina Fernández de Kirchner debería lidiar con dos cuestiones delicadas: cómo generar los fondos para pagar los vencimientos de deuda y, segundo, de dónde obtener los dólares para concretar estas operaciones. Todo esto en un escenario donde cualquier suba del tipo de cambio (como se ha producido en las últimas semanas) debería ser paulatina para no alentar una mayor dolarización de portafolios y evitar fogonear un rebrote inflacionario.

Aunque enero ya es un mes perdido en materia de precios. No por una cuestión cambiaria, sino por los aumentos en diversas tarifas (transporte, electricidad y peajes), a lo que podrían sumarse en febrero otros servicios, como las empresas de medicina prepaga y los colegios privados.

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