Volvió la actividad a SATA pero todavía está lejos la estabilidad total

Fueron 8 meses de inercia en la planta de Ruta 226. Tras la suspensión del personal, hace un mes 35 operarios retomaron sus puestos laborales. Hoy la continuidad depende de pedidos de corto aliento.
Las máquinas volvieron a encenderse en la planta que la fábrica de autopartes SATA tiene sobre Ruta Nacional 226, kilómetro 169, una buena noticia que se cristalizó hace poco más de un mes, y renovó las expectativas en empleadores y operarios.

En noviembre de 2008, la crisis internacional se fagocitó decenas de fuentes laborales en esta empresa de capitales argentino italianos, en tanto la totalidad de la plantilla fue suspendida, un botón de muestra de lo que se extendió en gran parte del aparato productivo metalmecánico de Tandil y el país entero.

Pero un signo favorable se dio a mediados de junio, cuando surgieron algunos pedidos concretos de piezas para camiones, lo cual posibilitó el retorno de los obreros a la planta.

Renato Cordi, presidente de la compañía con sede en nuestra ciudad, transmitió de todas maneras que nadie puede garantizar la estabilidad laboral completa para los trabajadores que, tras percibir los subsidios estatales, otra vez cobran el 100 % de su salario.

En diálogo con LA VOZ, el empresario dijo que SATA, en el marco de una coyuntura global muy complicada, lejos está aún de sostener con su demanda la actividad anterior al estallido económico internacional.

Con un diagnóstico cauto, como si se tratara de un panorama sostenido por alfileres, Cordi aclaró que "hace un mes y medio reiniciamos las actividades ante pedidos puntuales de material", lo que, ante la ausencia de "índices sensibles sobre el mejoramiento de la economía", no permite vislumbrar la permanencia del ritmo regular que debería tener la fábrica. Cabe recalcar que, en el impás de 8 meses donde los suspendidos no percibieron el sueldo, 6 consiguieron empleo en otros rubro diferente al de la industria, que en líneas generales resulta el más afectado por la coyuntura.

En este marco, regresaron a SATA 35 empleados, que cobran el 100 % de la remuneración, indicó el titular de la firma.

En mayo, el gremio SMATA a nivel local, conducido por César Trapote, había confirmado que Nación habilitó vía Banco Nación los 600 pesos de susbsidio mensual para los 32 operarios de SATA.

El desembolso fue gestionado a través del Ministerio de Trabajo y lo obtuvieron con celeridad debido a que los empresarios cumplieron rápido con todos los requisitos requeridos.

De esa manera, los trabajadores cobraron el 50 % del salario y, a su vez, los 600 pesos del Repro.

"NO NOS DEJAN IMPORTAR TORNILLOS"

En los galpones de SATA, todos parecen aferrarse a una frase que pinta la delicada situación: "fuimos los primeros en caernos, esperamos ser los primeros en levantarnos". Claro, Tandil conoció en esta empresa, quizás por vez primera, las secuelas de la crisis que luego llegarían a varios rubros de la economía vernácula.

Pero Cordi, pasado más de medio año del stop en la actividad, y ya con la planta en marcha, casi no se mueve en su radiografía del problema: "esto que está pasando es gravísimo", aclaró desde su perspectiva.

Estos "pedidos chicos" que aparecieron desde algunas fábricas de camiones no alcanzan para fijar un rumbo firme en el corto y mediano plazo, añadió. "No me quiero aventurar a nada", dijo Cordi.

Además, dos temas complican aún más la realidad ya dificultosa del contexto: el desfinanciamiento del sector industrial y las trabas a la importación de insumos.

El Estado -manifestó el entrevistado- tienen vedada la "importación de tornillos y no nos dejan trabajar, porque es un insumo fundamental para el sector", alegó el empresario.

Asimismo, sostuvo el titular de SATA que la empresa no tiene acceso al crédito lo que produce un "desfinanciamiento", obstáculo que vienen sorteando y por el cual reclamas desde hace varios años.

Ya consultado por los pronósticos y el horizonte futuro de la actividad, Cordi se apoyó en los economistas para sostener que el repunte recién podría llegar a mediados de 2011.

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