Volvieron a tomar, con un paro, el municipio de Añelo.

Los empleados municipales se preparaban para dormir en el municipio en la noche de este lunes. La sede municipal fue ocupada por manifestantes comandados por el gremio UPCN. Piden aumento salarial y que se les pague el aguinaldo. El paro es por 48 horas. La situación de los municipios no es buena, y esta puede ser la primera señal de un semestre complicado.
En los municipios neuquinos, esto no es novedad, hay una olla con caldo social en ebullición que cada tanto se destapa, fruto de una combinación de factores políticos y económicos negativos. La primera señal de que en este segundo semestre del año puede volver a complicarse este frente de tormenta para el gobierno de Jorge Sapag la dio, una vez más, Añelo: los empleados municipales volvieron a ocupar la sede comunal este lunes, en el contexto de un paro de 48 horas.

"Pasaron exactamente tres meses desde que acordamos con el intendente, Jacinto Hernández, que nos iba a proporcionar la ropa de trabajo necesaria, refrigerio y cesar con el maltrato al personal. No sólo no cumplió sino que peor aún, ni siquiera nos pagó el aguinaldo, por lo que nos vemos en la obligación de paralizar el municipio", aseguró Analía Bustos, delegada de UPCN en ese municipio neuquino.

Lo concreto es que el gremio estatal determinó, tras una asamblea de los empleados, un paro de 48 horas, que comenzó con la toma del edificio, sin medias tintas. Ya en la noche, un nutrido grupo de municipales se organizaba para dormir en el edificio comunal.

En Añelo, la relación de la conducción del Municipio y los empleados no es buena. La última protesta duró 21 días, y fue levantada recién tras la intervención directa del ministro de Gobierno de la provincia, Jorge Tobares.

"La última vez, con un costo altísimo para todos los municipales de esta localidad, logramos que el municipio nos salde la deuda que tenía por concepto de antigüedad, o sea por una mala liquidación. Pero sobre el resto de los reclamos, nada se avanzó", explicó Bustos, quien además informó que los salarios del personal están congelados desde el año pasado, pero "la planta política sí tuvo aumentos…es una vergüenza", aseguró.

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