Volvieron los olores pestilentes a Jáuregui

En los últimos días se multiplicaron las denuncias de los vecinos a dependencias municipales y provinciales relacionadas con el Medio Ambiente.
Mientras desde el gobierno municipal se promete monitoreos permanentes a la empresa Curtarsa, los olores propios de esa actividad industrial son una constante en Jáuregui.

Desde hace dos semanas, los sahumerios y desodorantes de ambientes no alcanzan para tapar la frecuente presencia de aromas pestilentes que, especialmente en horas de la mañana, se dispersan en distintos puntos de la localidad y tornan prácticamente irrespirable el aire.

Por esta razón, en los últimos días se multiplicaron las denuncias telefónicas realizadas por los vecinos a la Dirección de Medio Ambiente y al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS). Como es habitual, desde esas dependencias se procedió a labrar actas donde se dejó asentada la veracidad de las denuncias.

Para los habitantes de Jáuregui la gran preocupación gira en torno a un horno para la deshidratación de barros que la empresa pretende habilitar. Como se sabe, en febrero la curtiembre fue clausurada por el municipio. Una semana después, el gobierno bonaerense decidió levantar esa medida, pero mantuvo la prohibición de utilizar el artefacto.

Sin embargo, Curtarsa consiguió el permiso para retomar las pruebas del horno a partir de marzo. Según lo informado por los estamentos estatales, hasta el momento se efectuó un solo ensayo, que contó con la fiscalización de Nación, Provincia y Municipalidad.

Esta semana, desde el OPDS comunicó a este medio que los resultados de esa prueba "todavía no están, y por lo tanto (la empresa) no puede volver a poner en funcionamiento el horno". Muchos vecinos, sin embargo, descreen de esa afirmación y sospechan que la intensidad de los olores se debe a la utilización del horno.

La Dirección de Medio Ambiente local, por su parte, informó a EL CIVISMO que debido a las denuncias recibidas se labraron diferentes actas donde se registró la presencia de olores nauseabundos. De cualquier manera, esa dependencia también hizo referencia a olores cloacales: "Hay que determinar en qué porcentaje los olores son responsabilidad de Curtarsa y en qué porcentaje obedecen a esa otra causa", dijo a este medio un empleado de la Dirección de Prensa.

EN ESPERA

Mientras los eternos problemas ocasionados por Curtarsa continúan sin resolución, las entidades ambientalistas de Jáuregui esperan una reunión con la intendenta Graciela Rosso. El pedido de audiencia fue entregado por escrito dos meses atrás a la directora de Medio Ambiente, Mariana Zaia, en un encuentro realizado en la sede de la Asociación de Lucha Contra el Cáncer (ALUCEC).

En esa oportunidad, la funcionaria recibió duras recriminaciones por el acuerdo que le permitió a la curtiembre continuar con las pruebas del horno. Como respuesta, el gobierno local determinó restarle exposición pública a Zaia y trasferirle la relación con los vecinos al secretario de Salud, Héctor Ruffinelli.

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