Volvieron el desabastecimiento de combustible y las largas colas en las estaciones de servicio

SAENZ PEÑA (Agencia) - Las imágenes del año pasado, con largas colas de vehículos frente a las estaciones de servicio de Sáenz Peña; volvieron a repetirse esta semana a causa de una nueva escasez de combustible que puede traer serias dificultades en medio de la cosecha de girasol.
Además, cada vez que falta la nafta y el gasoil, comienzan las especulaciones sobre posibles nuevos aumentos de precios en los surtidores. Aún cuando a nivel mundial cayó el precio del barril de petróleo a causa de la crisis económica internacional.

Pero siempre hay un motivo para que los precios suban. Con las consecuencias perniciosas que esto puede traer aparejado en medio de trilla de girasol, con el aumento de los costos para los productores y los transportistas, que no están en condiciones de afrontar teniendo en cuenta los magros rendimientos y las bajas cotizaciones con que cuenta este año la oleaginosa.

La bajante de los ríos

En esta oportunidad, la explicación para la escasez de los combustibles se encuentra en la bajante de los principales ríos internos del país, especialmente el Paraná, que dificulta el transporte de este insumo que se hace en gran volumen por vía fluvial.

Este fenómeno comenzó a registrarse desde final del mes de diciembre, con la bajante de los ríos Paraná y Paraguay que provoca que las barcazas que llegan con combustible no puedan ingresar al puerto de Barranqueras para poder recargar.

Los camiones cisternas cargan entonces en Santa Fe y la distancia hace que la llegada de naftas y gasoil se vea demorada. Y no se descarta un aumento de precios teniendo en cuenta los mayores costos que significan cambiar el sistema de transporte.

Pero esta crisis no solamente es privativa del Chaco, sino que afecta a provincias vecinas como Formosa y Santiago del Estero. Porque la no ingresar las barcazas en el puerto de Barranqueras, el combustible no llega a las plantas que YPF, Shell y otras petroleras tienen aquí para abastecer a toda la región.

Además, se estima que la decreciente de las vía fluviales podría continuar más allá del mes de marzo. Es decir, que habrá que estar preparado para soportar esta nueva escasez y todas sus consecuencias más de dos meses.

Malestar de la gente

Estas son las explicaciones de las dificultades de conseguir nafta y gasoil. Y las consecuencias las expresan y las sufren los clientes de las estaciones de servicio de la ciudad. Donde se observaron largas colas de vehículos y conductores malhumorados.

También, donde volvieron a aplicarse cupos de 30 a 50 pesos a las ventas de parte de las estaciones de servicio. De manera de poder racionalizar los combustibles y que se distribuya a más gente aunque sea en menor cantidad.

Pero sumado a esto, vale recordar que ya desde finales del año pasado desde el sector que reúne a las estaciones de servicio de la provincia vienen reclamando una mejora en la rentabilidad para el sector. Por la cual llegaron incluso a realizar paros de actividades.

Pedido este que también presiona hacia la suba de los precios de los combustibles. Incluso, desde la Cámara de Expendedores de Combustibles del Chaco señalaron que podría darse un leve incremento en los surtidores.

Pero ahora con este nuevo desabastecimiento a causa de la bajante de los ríos, se estima que el aumento de los precios sería más que leve. Otro motivo más de descontento para la población del interior chaqueño que debe afrontar una grave crisis económica, encima con aumento de insumos de gran demanda como son los combustibles.

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