Volverán a subir el impuesto inmobiliario bonaerense

El aumento afectará a las viviendas de alta valuación; no se descarta una suba en la tasa rural
LA PLATA.- El gobierno bonaerense se propone volver a incrementar en 2010 las alícuotas del impuesto inmobiliario urbano para viviendas de alta valuación, y no descarta introducir cambios en otros gravámenes, entre ellos en el inmobiliario rural. Busca, según lo informado por voceros gubernamentales, hacer más progresivo el sistema tributario provincial y "equilibrar las cuestiones sociales", hoy con riesgo de ser atendidas ante el creciente déficit fiscal.

Al confirmar estos puntos como líneas directrices de la política tributaria provincial, el ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía, destacó en declaraciones públicas y privadas de los últimos días que, al mismo tiempo, se dispondrán disminuciones y exenciones para aquellos contribuyentes de menor capacidad económica. Así, la administración conducida por Daniel Scioli reeditaría una suba del inmobiliario urbano para contribuyentes dueños de viviendas de más alto valor para el fisco similar a la introducida en la ley impositiva, y que en el corriente año alcanzó a 343.000 contribuyentes.

Para Arlía, "no se trata de un impuestazo ni de frenar la capacidad de riqueza en la provincia. No vamos a crear un problema adicional. El concepto es la equidad tributaria: pagan más los que pueden pagar más y menos los que pueden pagar menos", resumió. Empero, el funcionario no aportó detalles sobre los alcances de la medida, ya que la discusión del nuevo presupuesto recién empezó.

Además, el ministro no descartó -dijo que "aún no está definido"- que se puedan producir aumentos en el impuesto inmobiliario rural. Según Arlía, el gravamen que se cobra a los productores rurales "en promedio es bajísimo". En ese sentido, distinguió la existencia de "realidades muy distintas" en el campo, tales como zonas devastadas por la sequía y otras de "muy buena rentabilidad".

La semana pasada, Arlía y el jefe de Gabinete provincial, Alberto Pérez, abrieron los números de la provincia a los diputados bonaerenses. En esa ocasión, el ministro de Economía manifestó la necesidad del gobierno de sancionar el presupuesto 2010 "lo antes posible". Es decir, antes de que, en diciembre próximo, la nueva conformación de la Legislatura provincial exhiba la pérdida de la mayoría propia que resignó el Frente para la Victoria en las últimas elecciones.

Según el criterio que rige la política tributaria provincial, se busca "mayor presión para los contribuyentes de gran poder adquisitivo y más exenciones para los de bajos recursos".

El objetivo, dijo Arlía, es "mejorar la recaudación sin afectar la generación de riqueza, y podría aplicarse sobre nichos potenciales de recaudación que todavía no pagan en función de su capacidad contributiva", señaló, al dejar abierta la posibilidad de introducir otros cambios.

"La reforma fiscal de 2008 marcó un cambio de paradigma con respecto a la forma de recaudar en la provincia, porque no se ligaba la recaudación al comportamiento de la actividad económica", recordó el funcionario, en relación con la ampliación del impuesto sobre los ingresos brutos para comercios e industrias aplicado en 2008.

En ese sentido, consideró que esa reforma del Código Fiscal provincial "significó exenciones impositivas para las casas de menor valuación fiscal y, a la vez, un aumento de la presión tributaria de ingresos brutos sobre los sectores más concentrados de la economía: estamos hablando del 2 por ciento de las industrias y del 1 por ciento del comercio".

Aumentos de este año

Luego de una década sin aumentos del impuesto inmobiliario urbano, este año se aplicó un incremento del 20% en promedio -con picos de hasta 115%- sobre los valores de 2008 que alcanzó a un total de 343.000 contribuyentes de viviendas con valuaciones por encima de los $ 120.000. Como contrapartida, se eximió a unos 900.000 contribuyentes cuyas viviendas están valuadas por debajo de los $ 75.000. A ellos deben sumarse los 450.000 jubilados que no pagan el tributo y otros 527.000 contribuyentes con casas valuadas por debajo de $ 120.000 que recibirán rebajas de entre uno y cinco pesos.

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