"Hay que volver los índices del delito a niveles tolerables"

Dice que hay que trabajar para volver los índices delictivos a "límites tolerables" y reconoce que, como en las comisarías, en los pasillos y las oficinas del Palacio San Martín se cuelan y se repiten hasta el cansancio los nombres relacionados con la delincuencia en la ciudad.
Ayer, mientras anunciaba la reunión de anoche, a la que se invitó a una veintena de sociedades de fomento para hablar de seguridad y obras, Héctor Vitale responsabilizó al Poder Judicial de una situación de inseguridad que, admite, preocupa al Ejecutivo. Tanto como para moverlo a "intercambiar ideas con los fomentistas sobre lo que está pasando, lo que está haciendo el gobierno municipal en la materia, sobre la relación que nosotros tenemos con la Policía de la Provincia. Sobre las cosas que se han gestionado y se están obteniendo, como la incorporación de 16 nuevos móviles que significan el 30% de la flota actual". Todo, a pocos días de una marcha que movilizaría a distintos sectores en las mismas narices del Ejecutivo, el próximo lunes.

- Usted presenta las cifras de la contribución del Municipio a la seguridad. Pero hay opiniones acerca de una supuesta inacción comunal. ¿Cómo lo analiza?

- Esto hay que ponerlo en dos planes. Acá hay gente que realmente está preocupada por la seguridad, que es el vecino común, el comerciante, el trabajador, y que nosotros lo atendemos permanentemente, en forma personal y reservada, cuando son problemas realmente de gravedad. Cuando ellos tienen datos los aportamos o a la policía o directamente a los fiscales que intervienen. Y esa gente sabe que estamos trabajando.

Hay gente que trabaja a través del Consejo de Seguridad, que son vecinos reconocidos y representantes de las instituciones. O sea, las mismas instituciones que por ahí conforman la Multisectorial y están haciendo alguna crítica sobre el accionar de gobierno, están representadas en el Consejo de Seguridad y ellos saben todo lo que se hace dentro de ese organismo. Por ahí en eso también hay un doble discurso.

Pero no nos vamos a detener en eso; nosotros no somos de quejarnos, sabemos que la sensación de inseguridad es complicada, que todas las instituciones tienen algo para aportar, que el Municipio está haciendo el máximo de los esfuerzos y está dotando a la Policía, porque hoy la policía no podría funcionar aquí si no fuera por la asistencia municipal. Si se desafectara el fondo de la tasa de Seguridad, si no fuera por el combustible, las reparaciones, las horas extra que se pagan, prácticamente no habría presencia policial en Olavarría, algo que es reconocido por los propios jefes.

Por otro lado, existe una tarea social del Municipio, que no es un patrimonio de esta administración, sino que es personal técnico y profesional que hace más de 20 años que trabaja en la ciudad. Muy pocos municipios tienen, como el nuestro, una red de contención de jardines maternales, de casas para adolescentes o centros de día como La Granja y disponen de una política cultural y de deportes como la que se desarrolla desde el Municipio.

- ¿Qué es lo que sucede, entonces, para que estemos ante esta escalada de hechos delictivos que encima vienen con violencia?

- Absolutamente. A nosotros lo que más nos preocupa son los hechos de mucha violencia y de ataque a las personas mayores y solas, que son las más vulnerables. También es cierto que la policía esta cumpliendo una tarea de prevención y de aprehensión de mucha gente -y estoy hablando de mayores de edad, no de menores- en hechos que ellos dicen que están aclarados y que después queda todo lo que es el proceso de investigación, de juicio y de condena del Poder Judicial, que nosotros no estamos viendo los resultados.

-¿Usted dice que hay una falla del Poder Judicial?

- Nosotros somos conscientes que, en este momento, no vemos el mismo esfuerzo o la misma eficacia que por ahí están poniendo otras instituciones del Estado, en el Poder Judicial, en la efectiva investigación, en el juicio que se debe hacer, y en la condena de los culpables. Si no, no tendríamos que se repiten los nombres de las mismas personas que se detienen y que los mismos vecinos de los barrios te dicen que a los pocos días los ven otra vez sueltos.

- En este intercambio con los vecinos, ¿ustedes terminan, como la policía, conociendo los nombres de la delincuencia?

- Obviamente. Y los primeros que te los dicen son los vecinos. No hablemos ya del tema de los menores, que es un tema mucho más complejo, que tiene una ley específica y un régimen jurídico especial. Estamos hablando de los mayores. Nosotros, en ese sentido, le vamos a pedir al Poder Judicial y a las autoridades judiciales que estén a la altura de las circunstancias y que pongan también su cuota de esfuerzo. ¿Cómo lo haremos? A través de reuniones que mantendremos con ellos y mensajes que se les harán llegar.

- Antes hablaba de la Multisectorial, que impulsa una marcha para el lunes próximo aquí mismo, enfrente. ¿Ellos también van a ser convocados?

- Nosotros tuvimos reuniones con ellos; nos reunimos aquí en el Municipio con la gente de la Multisectorial y de allí surgió que tomaran contacto con todo el trabajo social que se hace desde el Municipio; los invitamos a conformar el Consejo de Seguridad o que vinieran a las reuniones a las que, periódicamente asisten los jefes policiales para rendir cuentas. Todavía no estaba conformada la Multisectorial, pero sí pudieron asistir quienes la integran ahora. Nosotros no tenemos ningún problema en reunirnos, porque todos pueden aportar a solucionar algo, todos los que quieran aportar, obvio, honesta y sanamente. Porque entendemos que acá los hechos son objetivamente preocupantes y hay gente que tiene miedo, especialmente la gente mayor y entre todos en la ciudad hay que volver los índices del delito a límites absolutamente tolerables. Pero hay que tener claro que nadie tiene la varita mágica y puede prometer que se va a acabar el delito, porque esto pasa en toda la Provincia: municipios similares al nuestro, como Tandil, Azul o Junín, tienen la misma problemática; o sea, nosotros no escapamos a esa realidad. Pero sí está todo el esfuerzo del municipio, para llevar esto a límites absolutamente razonables.

Una última. El Municipio anunció que para pedir una audiencia con (el ministro de Seguridad Carlos) Stornelli, había utilizado la gestión de los legisladores locales y el mismo día, el intendente se encontró con Scioli. Lo primero sonaba, cuanto menos, como un pretexto...

- No fue ningún pretexto. Fue una mecánica que en su momento se decidió porque Olavarría tiene dos legisladores provinciales y el Intendente entendió que ellos podían solicitar prontamente la audiencia; es más, creo que ambos estaban gestionándola. La Multisectorial optó por otro camino. Es razonable. Y la obtuvieron, que es lo importante.

- Pero todo parecía un juego...

- No, no. Mirá, la situación es lo suficientemente preocupante para que haya este tipo de chicanas políticas; nosotros en esto queremos ser absolutamente serios. Por eso tenemos reuniones con muchísimas entidades y personas particulares. Hoy nomás, entre las 7 y media y las 9 y media de la mañana, atendí a dos instituciones y tres particulares por el tema de la seguridad. Me llaman por teléfono, acordamos y vienen.

- Es constante el reclamo, entonces...

- Es constante, seguramente. Pero no es reclamo, sino gente que quiere colaborar, que sabe que éste es un tema que nos compete a todos. Gente que viene sanamente, sin tratar de sacar ningún provecho político de esto...

- ¿Hay quienes sí buscan ese provecho?

- No sé si hay quienes sí, pero me refiero a que nosotros nos debemos a la gente que sanamente está preocupada por el tema, que es la afectada, que es la vulnerable y quiere que esto de una vez se termine. Que haya menos impunidad, que haya resolución de los casos, que si la policía, cuando actúa eficazmente, y tiene aprehensiones de gente, que esa gente tenga un juicio, un juicio justo, como corresponde. Pero que si son culpables, tengan que purgar una condena también justa. Y eso hace a la eficacia de las instituciones, a la eficacia con que el Poder Judicial tiene que estar a la altura de las circunstancias.

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