''No hay una voluntad política de terminar con la droga''

El sacerdote se refirió a la situación social que se vive en nuestro país y consideró que si bien la asignación universal por hijo "es un paso adelante" hubo falta de diálogo con algunos sectores para tratar el tema. Sobre el problema de la droga que "no hay una decisión política de enfrentar el tema con valentía".
Luis Farinello aseguró que la asignación no es el fin de la pobreza y consideró que se puede discutir la forma en la que se hizo, la falta de consenso y de diálogo con algunos sectores. Añadió que el clientelismo político siempre existió y expresó que es una aberración utilizar al pobre.

Por otra parte aseguró que la oposición insiste en que la situación está igual o peor que en el 2001, pero que teniendo en cuenta lo que él puede ver en los barrios la situación actual es tan dramática como en ese tiempo. "La oposición considera que todo es un caos, y para el oficialismo las cosas están como en el mejor de los mundos. Cada uno busca agua para su propio molino", aseguró.

Según indicó, los primeros cuatro años de Kirchner fueron buenos y el país creció, pero luego con lo que sucedió con el campo la pobreza aumentó un poco, y agregó que si bien en el barrio hay muchas cosas para hacer no se ha llegado a estar tan mal como en 2001 o 2002.

En cuanto a lo que ocurre con la droga aseguró que es un tema gravísimo. "No hay una voluntad política de terminar con la droga", y seguramente "hay peces muy gordos involucrados en el tema. Hay mucho dinero a través de la droga, y el dinero es una gran tentación. Donde hay mucha plata, muchos hombres tienen precio", y "no hay una decisión política de enfrentar el tema con valentía".

Por otra parte manifestó que todo lo que sucede repercute en la familia, sobre todo la TV, que siempre está encendida y crea una cultura y una forma de ver la vida que hace muy mal a todos. Asimismo dijo que los niños perciben lo que ocurre dentro de la familia y sufren por ello. "Los valores de fidelidad, palabra empeñada, amor verdadero, sinceridad están en crisis".

Farinello manifestó que cuando una persona tiene trabajo y lleva lo necesario a su casa su familia tiene bases profundas, pero cuando no hay trabajo todo se desintegra, y hay veces que las asignaciones quitan al hombre el hábito del trabajo. Ante esto deseó que la comida que la gente tiene en sus casas sea producto de la dignidad y el esfuerzo, y agregó que los comedores son buenos pero "malditos, porque la gente se acostumbra a ir a comer".

Por último indicó que la política es una herramienta insustituible para hacer estructuras distintas y que está orgulloso de lo que hizo cuando se interesó en la política, si bien sufrió con ello, y agregó que se ve a la misma "como una forma de vivir bien con muchos privilegios" y que pocos entendieron lo que él quería hacer: "Una vez que fueron diputados hicieron la suya".

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