La voluntad política

El asunto del tránsito tiene a las autoridades locales batallando. Los concejales de la UCR y del FpV trabajaron juntos para el armado de una ordenanza que establece cambios de infraestructura y otras prescripciones a fin de lograr la mayor disminución posible de accidentes de tránsito, pero los plazos para la aplicación de tales contenidos se vencieron y muy poco fue hecho.
Días atrás el secretario de Gobierno Wuiovich, responsable del Ejecutivo en lo referido a tránsito, fue convocado a una sesión del Concejo Deliberante para dar cuentas de la demora en la aplicación de la nueva ordenanza de tránsito, que debía empezar a aplicarse en febrero, y para la cual estaba el dinero presupuestado. En su ponencia, el funcionario no se refirió explícitamente al incumplimiento de los plazos sino que explicó lo logrado hasta el momento con lo que se pudo concretar, como por ejemplo la disminución de accidentes en avenida Pereyra tras la modificación del sentido de circulación.

Se refirió también a la concientización impulsada por el Municipio y el reforzamiento de las políticas de tránsito a través del área correspondiente. Como publicara nuestro diario días atrás, con respecto a la infraestructura Wuiovich explicó en el HCD que la ordenanza planteaba el cambio de circulación de las principales arterias. Se arrancó con esta modificación en Pereyra porque se consideró conflictivo modificar todas las avenidas de una vez. Se tomó esta avenida porque es en la que se registraban más accidentes y consideró que el cambio fue muy positivo, porque sólo hubo un accidente en dos meses.

El secretario de Gobierno reconoció que se tendría que haber dado un plazo más largo para la aplicación de la ley, y a pesar de que no se aplicó en el momento dijo que sí se comenzó en julio. Con respecto a la responsabilidad por la falta de aplicación la asumió y expresó que la voluntad política estuvo clara desde el momento de la concreción de la partida del presupuesto. "Somos conscientes de que nos hemos demorado, pero las obras van a estar", aseveró. En toda su exposición éstas fueron las explicaciones en torno al atraso, y el secretario optó más por hablar de las políticas de Estado municipales referidas al tema que por dar cuenta del incumplimiento por el cual fue citado desde el HCD.

De parte de los ediles de la UCR hubo una voz unánime señalando, a grandes rasgos, que lo importante es que se ha trabajado y que lo incumplido hasta el momento será pronto concretado, y se pidió optimismo y reconocimiento a la gestión del Ejecutivo de turno. Jorge Negri destacó la exposición de Wuiovich y su manifestación detallada de lo que se implementó y lo que se hará en el futuro. Sostuvo que lo que no se hizo, más allá de que se fundamente, no se realizó, pero importa que se está trabajando y el compromiso a futuro con plazos y detalles concretos. Cristina Labernia, por su parte, expresó que no tiene sentido discutir por qué no se aplicó antes, pero valoró el compromiso para la concreción. En definitiva, el auto-cuestionamiento ante la falta de celeridad en el cumplimiento de plazos no fue pronunciada.

En las objeciones de la banca del FpV, Estela Dortona afirmó: "Si está la voluntad política y el dinero menos claro nos queda por qué no se ha cumplido la ordenanza". Miguel Nápoli aseveró que no le satisfizo que la ordenanza no se haya implementado y remarcó que no pueden como concejales seguir dando más plazos para que se aplique: "No me voy satisfecho". Juan José Almada, dando en el punto del debate, 'felicitó' a Wuiovich por tratar de demostrar que el intendente tiene voluntad política para aplicarla cuando no cree en lo más mínimo que la tenga. El secretario de Gobierno dijo que no se quedaría en el análisis de por qué no se implementó la ordenanza antes sino en el compromiso de concretarla.

De las declaraciones hechas días después por el concejal del Frente para la Victoria Almada sobre el intendente sintetizo esta selección de la nota publicada en CN Saladillo: Gorosito "puede tener voluntad política para hacer las cosas pero las prioridades políticas que demostró son otras. (…) El Ejecutivo se caracteriza en Saladillo por no cumplir las ordenanzas, por una subestimación del HCD", y los concejales fueron "ninguneados por la voluntad del Ejecutivo. (…) La realidad es que no implementaron una ordenanza que está vigente desde hace casi un año. (…) Ojalá se cumplan, pero son promesas. Que quede claro que los plazos están vencidos y no se cumplió lo que se dijo. Ahora tengo que creer una nueva promesa. (…) Todas las virtudes acá son de la Municipalidad, y cuando hay algún vicio o son de la provincia o del gobierno nacional", pero "acá hay alguien que gobierna desde hace 18 años y no se hace cargo de los pozos, del colapso de las veredas, de las cloacas. La falta de planeamiento, la falta de programación de la Municipalidad tiene un responsable y es Carlos Antonio Gorosito".

El intendente Gorosito dijo también lo suyo: "Supongo que [Almada] ha estado dormido durante la sesión, o lo apabulló y lo dejó mareado Wuiovich con la solvencia con que ha explicado todos los temas, o es una chicana política. (…) Vive en otro planeta el concejal Almada. Si no hubiera voluntad política no se hubiesen asignado partidas presupuestarias y no se hubiese hecho todo lo que se está haciendo. Tal vez el tiempo no fue suficiente, pero hay un cronograma que tiene el secretario de Gobierno y se va a tratar de cumplir. (…) Esas son ocurrencias porque no tiene otra cosa que decir el concejal Almada, es algo que se le ha ocurrido para que quede en el diario de sesiones".

Vamos al asunto de esta reflexión. Esto de la voluntad política suena distinto de acuerdo a quien lo dice. Parece que cuando el FpV acusa al intendente de falta de voluntad política indica que no hay una movilización de recursos, dedicación, tiempo y prioridad al tema del tránsito, y esto se justifica sencillamente desde el momento en que las obras de infraestructura y demás son decididas y presupuestadas. Se supone que un gobierno dispone plazos sensatos para la ejecución de ciertos trabajos, y si Wuiovich participó en las jornadas de trabajo del Concejo en comisión debió pensarse en plazos posibles. Además, si fue presupuestado el dinero necesario para las obras es porque tal suma existe y porque fue establecida de acuerdo a criterios ciertos en torno al gasto que se debe hacer. Por lo tanto, la falta de voluntad política se entiende aquí como un incumplimiento en tiempo y forma sin justificativos.

En cambio, concejales y funcionarios del Ejecutivo oficialistas hablan de la voluntad política en otros términos, y parecería que son menos exigentes, menos precisos. De las declaraciones de Gorosito, Wuiovich y los ediles parece seguirse que la voluntad política equivale a las "buenas intenciones" acompañadas de una decisión tomada; es decir, el deseo más la disposición del motor que impulsa a trabajar, lo cual no significa que con ello el objeto de deseo llegue a la realidad, o llegue cuando y como debe ser.

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