"Vivimos un extenso período de ilegalidad completa"

Punto de vista I. Por Clímaco de la Peña - Abogado - Ex Min. de Gobierno de Gelsi.
Asistimos al Gobierno de mayor duración política de la provincia y a una hegemonía que transciende al propio José Alperovich. Según la Constitución de 1990, el actual gobernador no era reelegible, pero una reforma instada por legisladores con intereses personales en el cambio, lo autorizó para presentarse por otro período, en forma retroactiva y en contradicción al principio republicano de periodicidad de las magistraturas.

Vivimos en un extenso período de ilegalidad completa, en el cual se han violado las leyes orgánicas de la Caja Popular de Ahorros, los institutos de Previsión Social y de la Vivienda y demás entes que están intervenidos desde hace seis años, anormalidad sin precedentes. Esto permitió el manejo poco claro de esas instituciones. Se suprimió de hecho el mecanismo de la licitación pública, lo que culminó con la ley que derogó la exigencia de publicarlas por avisos en los diarios de mayor circulación.

Los municipios deben tener gobiernos autónomos según la Constitución Nacional. Pero en Tucumán, en vez de asegurarles los medios para una gestión política, administrativa, financiera y económicamente viable, se estableció un sistema perverso de préstamos para que el Poder Ejecutivo pague la planilla de sueldos y las obras públicas municipales, mientras que la Caja Popular de Ahorros administra los fondos mediante un fideicomiso. La Legislatura es totalmente dependiente del PE, y sólo se le permite determinar los sueldos que perciben sus legisladores a los cuales se les entrega, además, importantes sumas de dinero para mantener la clientela electoral y engordar a quien la administra.

El derecho de poder acudir a un juez independiente e imparcial está siendo bastardeado actualmente con la facultad del PE de elegir entre un quinteto que debe remitirle el Consejo Asesor de la Magistratura, sin obligación de respetar el orden propuesto. La autocensura en los medios audiovisuales generada por el Gobierno es el más solapado sistema de violación de la libertad de prensa, la que solamente rige en la prensa escrita.

La corrupción en las instituciones de la Provincia no puede menos que provocar en el indefenso ciudadano común, una sensación de desamparo e impotencia.

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