De las 11 mil viviendas de los planes federales se levantaron apenas 210

El gobierno de Hermes Binner salió a reclamar a la Nación una deuda de 65 millones de pesos para la construcción de viviendas sociales. La cifra corresponde a la falta de ejecución de unidades de los planes federales I y II en el territorio santafesino. Por poner sólo un ejemplo, en Rosario de las 1.500 casas prometidas por el primer programa apenas se construyeron 80 y de las 10 mil del segundo sólo están en marcha 130. Números ínfimos frente a la creciente necesidad de vivienda social que existe en la ciudad.
La contracara de esta ausencia de fondos nacionales se traduce en un dato preocupante: en toda la provincia hay anotadas 120 mil familias que aguardan expectantes convertirse en adjudicatarias de una vivienda.

El 2008 se fue con la promesa de dineros para infraestructura en hábitat social, y apenas arrancó el 2009 se empezó a gestionar la realización de 9 mil unidades en toda la provincia. Pero el tema está aún en veremos.

Según cálculos de la directora provincial de Vivienda y Urbanismo, Alicia Pino, existe una deuda de la Nación con la provincia de 65 millones de pesos del plan federal de viviendas.

"Es un problema que nos moviliza y ya se está planteando a nivel político, con gestiones desarrolladas personalmente por el propio gobernador Binner", destacó la funcionaria.

Lo cierto es que la Casa Gris tiene documentados los pasos administrativos realizados ante la Subsecretaría de Vivienda de la Nación para la aprobación de estas construcciones por lo que se argumenta que "no existen trabas" que impidan la transferencia de las partidas.

A cuentagotas. Sin embargo los fondos para la construcción de viviendas llegan a la provincia a cuentagotas. Para graficar el problema basta recordar cómo se financió el traslado de las 130 familias del barrio La Granada, en la zona sudoeste, que ocupaban terrenos donde ahora avanza la construcción del casino de Rosario.

Una obra de más de 12 millones de pesos, sobre tierras que había comprado Casino Rosario SA, que la Nación iba a financiar a través del Plan Federal II. Sin embargo, los fondos nacionales aún no llegaron y la provincia tuvo que salir a pagar los 600 mil pesos de los primeros certificados de obra para no paralizar la relocalización de los vecinos.

El caso del megabarrio anunciado en la zona noroeste, a la altura del acceso a la autopista a Santa Fe, también es paradigmático. Durante la gestión de Jorge Obeid se adquirieron las 150 hectáreas de la llamada "zona cero" donde se planificaba levantar cuatro barrios con 4.500 casas, escuelas, centros de salud, lugares de recreación y comisarías.

Pero las obras de infraestructura en el lugar (agua, cloacas, pavimentación e iluminación) frenaron los intentos. "Estamos viendo de pasar los nexos de infraestructura de la zona cero al presupuesto provincial, porque no queremos perder las licitación de empresas que ofertaron en base a precios de tiempo atrás", advirtió Pino.

Deuda con historia. El modelo neokeynesiano de fomentar empleo a través de la obra pública tuvo su primer anuncio durante la presidencia de Néstor Kirchner. Durante 2004, se lanzó el Plan Federal de Viviendas I, con la promesa de 1.500 unidades para Rosario, en una primera etapa. Pero según confió Pino, "de estas 1.500, sólo se concretaron 80".

El Plan Federal II tuvo serios problemas en 2008, pero fue relanzado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Así, Santa Fe mantuvo el cupo asignado de 21 mil viviendas, de las cuales la mitad serían para Rosario, con un nuevo esquema de financiamiento. Una parte llega de la Nación y la otra a través de un crédito proveniente de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Ansés). En rigor, aún no se sabe cómo será reglamentado el nuevo financiamiento.

Por lo pronto, la provincia ya tiene aprobadas y giradas al Ministerio de Planificación Federal 9 mil unidades habitacionales. "Estas unidades tendrían financiamiento de la Subsecretaría de Vivienda de la Nación", estimó Pino.

A la espera. Luego del relanzamiento del Plan Federal II, las autoridades santafesinas están esperando que se cumpla con el cupo prometido para la provincia en los anuncios de la presidenta.

El presupuesto 2009 prevé 21 mil unidades en tres años, bajo un costo de 80 mil pesos por solución habitacional que incluye vivienda e infraestructura. Esto equivale a 56 millones de pesos cada 12 meses que deberían girarse regularmente a Santa Fe desde la Nación.

La necesidad de una vivienda digna y de cubrir el déficit habitacional está latente. Datos oficiales de Vivienda y Urbanismo santafesino indican que hay 120 mil ciudadanos inscriptos esperando ser adjudicatarios. De este total, el 50 por ciento son de Rosario.

Zona polémica

En la llamada "zona cero", a la altura del acceso a la autopista a Santa Fe, el ex gobernador Jorge Obeid pensaba construir 4 barrios con 4.500 viviendas. Pero al momento de licitarlas, la Municipalidad autorizó sólo 1.500. La negativa llegó desde la Secretaría de Planeamiento, donde se argumentó que no se quería levantar una ciudad dentro de otra.

Comentá la nota