Mil Viviendas: La indebida ocupación de las peatonales genera peligro constante para los vecinos

No sólo el reducido tamaño de los pasajes es un problema para los vecinos, sino que a ello se suma la ocupación de las peatonales por parte de vehículos particulares.
Sin medir el peligro y la inseguridad que se genera a diario, los vecinos de las Mil Viviendas viven prácticamente acorralados por el accionar de los propios habitantes.

A pesar de los estrechos pasajes, que apenas superan los dos metros de ancho, y que son las únicas vías de acceso, en varios sectores se ven interrumpidos por la presencia de automóviles.

De esta manera, en el populoso conglomerado habitacional es posible ver cómo los vehículos estacionan cerca de cada una de las viviendas, interrumpiendo el paso de quienes viven en el sector.

La situación, que si bien se da por comodidad de algunas personas que viven allí, también tiene su respuesta en la falta de seguridad que existe en el barrio. Es por ello que muchas veces los vecinos tratan de dejar los vehículos lo más cerca posible de los inmuebles para poder protegerlos de robos y daños; sin embargo, no se miden las dificultades que generan al resto de las personas que viven allí.

La estructura complicada más la presencia de vehículos en los pasajes, que fueron creados sólo para la circulación de peatones, se transforma en una trampa mortal en aquellos casos en que se hace precisa la presencia de una ambulancia, un patrullero o bien los bomberos, ya que vehículos de este porte no pueden ingresar al lugar.

Situaciones de este tipo se vivieron ya en reiteradas oportunidades. Años atrás, una vivienda fue devorada por las llamas, y fueron en vano los intentos de los bomberos de poder entrar, por lo que la única medida que se pudo tomar fue arrojar mangueras por los techos para llegar a sofocar el incendio.

Como oscuros antecedentes, también se puede mencionar un trágico hecho en el que falleció una mujer atropellada por un vehículo, y cuya ambulancia que iba a atenderla demoró producto de la imposibilidad de ingresar por las peatonales del barrio.

Desde hace años, cuando fue creado el barrio, las incomodidades de su estructura fueron un problema para los habitantes; hoy, las mismas dificultades continúan e incluso con mayores complicaciones, ocasionadas muchas veces por los propios vecinos. Mientras que la falta de iluminación de la mayor parte de las peatonales es el complemento para que los vecinos se vean acorralados e inseguros.

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