Las viviendas construidas en Pinto debían ser gratuitas y las vendieron a $ 50.000

Dinero. Los adjudicatarios de las viviendas confirmaron ayer a EL LIBERAL que pagaron un anticipo de $ 10.000 y el resto en cuotas mensuales de $ 250.
El escándalo por la supuesta malversación de fondos públicos del ayuntamiento de Pinto, España, que involucra a la ciudad del mismo nombre en Santiago del Estero, sumó un nuevo capítulo con la investigación Telemadrid.

El canal de la televisión autonómica accedió a documentación en la que queda demostrado que las viviendas construidas en el Pinto santiagueño con el dinero donado por su homónima española -que debían ser gratuitas y destinadas a personas necesitadas- fueron vendidas por el propio ex alcalde Antonio Fernández. Para ello, aseguran, utilizó a la Fundación Pinares que él mismo presidía.

EL LIBERAL pudo corroborar en Pinto que las casas fueron adquiridas por un valor de $50.000, con un anticipo de $10.000 y el resto en cuotas de $250, según afirman los adjudicatarios. Asimismo indicaron que el pago mensual es abonado al contador Sergio Ganem, vinculado con la mencionada Fundación. Los compradores afirman haber actuado de buena fe y piden que los desvinculen del conflicto.

Un grupo de residentes de las viviendas del barrio España de esta ciudad defendió su situación en medio del conflicto entre las comunas, al considerar que compraron las casas "de buena fe" y aún las siguen pagando. "Nosotros pedimos que nos desvinculen del problema, somos víctimas de última", aseguraron.

Buena fe

Marianela García, titular de una de las viviendas, explicó: "Yo volví de estudiar, quise alquilar y no conseguimos nada como mi esposo y nuestro bebé. Este barrio nos vino como anillo al dedo". Agregó que "la gente que quería una casa presentaba los requisitos". Y detalló: "Las compramos de muy buena fe, somos todos trabajadores, nadie nos regalo nada, las estamos pagando. Se está haciendo una especie de pueblo contra pueblo. La gente nos mira como que acá debería estar la gente humilde, no sé si la plata era para gente humilde, pero el proyecto salió desde allá (desde el Ayuntamiento de España) aprobado, para un barrio residencial medio. Las casitas son normales, no son ostentosas ni con los mejores lujos, todo lo que tienen adentro lo compró cada uno, cuando y como podía".

El Dr. César Ganem, otro propietario, añadió que la operatoria fue sencilla, ya que quien cumplió los requisitos y pagó la entrega, eligió la casa que le gustaba y si dos o más no se ponían de acuerdo se las sorteaba.

En cuanto a la categoría de la construcción, consideraron que son casas más bien "chicas", porque "tienen dos dormitorios, un bañito, una cocina y un living comedor".

Cristian Rodríguez confirmó que las casas y el terreno respectivo les costaron $ 50.000. Se presentaron los requisitos ante la Fundación, entre los que se exigían ser de Pinto y acreditar ingresos de al menos $1000 por cada integrante de la pareja. Luego venía una segunda etapa en la que había que pagar una entrega de por lo menos $ 10.000, y luego pagar una cuota mensual mínima de $250 hasta completar el total de $50.000.

Luciano Dómizzi, sobrino del senador Emilio Rached, negó cualquier tipo de vínculo con la actividad política o cualquier otro grupo de poder y dijo que paga su casa como la mayoría y que la habita junto a su familia.

Indignación

Afirmaron que se sienten "indignados por esta situación, inseguros", a lo que agregaron: "Anoche pasamos una noche de miércoles por la inseguridad. Nadie nos vino a proteger, nadie se hizo cargo de la situación. Nos pusieron delante de una batalla y nos están atacando de todos lados. Estamos en el medio", dijeron, entre otros, Cecilia Zerda y Alejandro Ganin.

García recordó que en cierto momento quedaban cuatro casas sin ocupar: "Cuando se adjudicaron las casas, quedaron tres o cuatro que se dieron abiertamente al pueblo para que el que se quisiera anotar la licitara".

Mariana Ruiz lo confirmó, al precisar: "De las cuatro que quedaban, una me la adjudicaron a mí, otra a Guillermo, otra a Luis Álvarez y no me acuerdo la otra. Cumplí los mismos requisitos; yo soy soltera, pero pagué lo mismo que pagaron todos". Luego señaló que el hecho de que su padre se desempeñe como secretario de Obras Públicas de la Municipalidad no influyó en que le otorgaran una de las viviendas.

Esas casas quedaron sin ocupantes porque muchos de los alrededor de 30 postulantes -según Mariela García- no completaron los requisitos, y no pudieron acceder a una de las viviendas.

Guillermo Ganem, ocupante de una de las casas desmintió las acusaciones del ex funcionario comunal Juan Carlos Espíndola y el empresario Hever Metzler, en el sentido de que usara su casa sólo para fiestas los fines de semana: "Yo no estoy en todo el día porque estoy trabajando, vengo de noche, duermo y al otro día me voy otra vez. Que yo hago fiestas es mentira, hice un par de asados y nada más. Tampoco es cierto que la quise vender ni que se la ofrecí a Meztler".

En el final, el Dr. César Ganem resumió la necesidad de los vecinos en dos pedidos: tranquilidad y seguridad.

Comentá la nota