Viviendas: el PJ y el cobismo buscan un acercamiento

Tratarán de sacar un despacho unificado para atenuar los resquemores del Frente Cívico. Se analizan propuestas intermedias.
Como se preveía, la sesión especial convocada en el Senado para tratar el proyecto de Vivienda no se pudo realizar por falta de quórum. El cobismo no acudió debido a que consideraron que el martes -sobre tablas y cuando se cayó la sesión a último momento- era el día oportuno para tratarla. Por este motivo tampoco asistieron los justicialistas (sólo cuatro senadores) ni los demócratas.

Sin embargo y aunque algunos ánimos no se han calmado después del último traspié para intentar sacar la ansiada ley, ayer se abrió una nueva posibilidad de lograr la norma de una manera más consensuada y con la participación activa de los senadores del Frente Cívico Federal (UCR, Confe y ARI) que vienen resistiendo el proyecto por considerarlo "malo".

En realidad, el oficialismo podría esperar para ganar la ley por uno o dos votos cuando toda su tropa -con sus aliados del PD- esté en pie para votar la norma. Sin embargo, algunos justicialistas entienden que se trata de una ley que debería obtenerse con mayor amplitud y diálogo debido a la importancia que tiene.

Por este motivo, los presidentes de las comisiones de Hacienda -Vicente Russo- y de Vivienda -Manuel Moreno Serrano- se comprometieron a realizar gestiones con la intención de abrir el juego.

Aunque todavía no hay una respuesta oficial al respecto, lo que el miércoles se conversó (en una reunión muy "fructífera") es que ambas partes pretenden una ley para construir casas en Mendoza y que todos quieren dejar de lado el sabor amargo por no dar un cierre a un tema que está en danza desde hace más de tres meses.

De este modo, se pondría en marcha un esquema de trabajo entre legisladores, técnicos y representantes del Ejecutivo para llegar a un punto de entendimiento.

"Queremos poner límites a los intereses así como acotar el costo financiero del préstamo", apuntó el senador Guillermo Amstutz -autor del despacho alternativo de la oposición- al mismo tiempo que Aníbal Rodríguez, presidente del bloque Confe, expresó que hablaron sobre la posibilidad de sacar una propuesta unificada y posible aunque no ideal.

La pregunta fue si la ley venía blindada o si se podían introducir modificaciones que apuntaran a flexibilizar algunos puntos referentes al endeudamiento.

Del mismo modo, los cobistas pretenden blanquear los números de la cantidad de casas que se van a hacer, a qué sector apunta el préstamo, el dinero que se va a recibir, cuánto costarán las viviendas, qué porcentaje aportará la provincia, en cuánto y de qué manera se podrían subsidiar las cuotas, entre otros puntos que consideran de importancia.

Desde el oficialismo, Russo advirtió como interesante la posibilidad de encontrar propuestas intermedias para la construcción de viviendas debido a que "vienen tiempos de mucha dificultad financiera". En este sentido, para el senador existen mecanismos entre las viviendas económicas del intendente de Junín, Mario Abed, y la propuesta del IPV con casas que rondan los $ 110.000.

"Se está tratando de ratificar el convenio de financiamiento entre la Provincia y la Nación para construir viviendas", convino Moreno Serrano quien aceptó la posibilidad de otorgar mayor flexibilidad a la norma para conseguir un despacho común.

Aunque la respuesta oficial todavía no ha sido dada, los legisladores creen que tendrán éxito con la propuesta. Es que a pesar de que los cambios deberían hacerse en un tiempo relativamente corto por el apuro que hay en concretar casas, también habría que esperar al menos un par de semanas como para que el justicialismo pueda tener todos los votos en el recinto y evitar sobresaltos a la hora de la votación.

Por otra parte, nadie parece querer arrogarse un triunfo político por sólo un voto. Para el partido gobernante la ley implica las esperanzas de miles de mendocinos que podrían volverse en contra si las cosas no resultan como se esperan. Para los cobistas, como una manera de no convertirse en los malos de la película que se niegan a la construcción de casas.

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