Vivienda coordina con el municipio de Resistencia el avance de nuevos barrios

El Instituto de Vivienda busca coordinar con la Municipalidad de Resistencia el abordaje de las nuevas necesidades que plantean los barrios que se están construyendo y que se proyectan en Resistencia, sobre todo en vista a las recientes vulnerabilidades desnudadas por las intensas lluvias caídas sobre la ciudad.
El presidente del organismo, José Valentín Benítez, se entrevistó con la intendenta Aída Ayala, con la que abordó distintos temas. El funcionario rescató que de los barrios nuevos entregados por la actual gestión, sólo dos sufrieron la entrada de agua a las viviendas en la emergencia de finales de noviembre.

Las zonas con problemas

Benítez, en declaraciones a FM Universidad, dijo que el encuentro con Ayala y con su secretario de Obras Públicas, Oscar Bonfanti, sirvió para analizar lo ocurrido en los días de grandes lluvias sobre Resistencia, y destacó que "tuvimos problemas con sólo dos barrios construidos en esta gestión. Uno, aledaño al Autódromo, al que le entró agua por un problema con un conducto, que no tenía que ver con cuestiones hidrológicas, pero el problema se solucionó rápidamente. Ese barrio no se tendría que haber inundado si no hubiera existido ese problema, y vamos a trabajar en las reparaciones correspondientes".

"Y el otro barrio agregó- fueron las 40 Viviendas en la zona de Villa Barberán, que entregamos a los adjudicatarios con la aclaración de que el barrio no estaba finalizado. Faltaban terminaciones a las cosas y obras de infraestructura, como cuneteos y otras cuestiones que con los 400 milímetros que cayeron en pocos días el barrio se inundó. Pero con unas bombas logramos desagotar rápidamente el lugar, e hicimos algunas defensas. Pero los vecinos sabían que podían tener, porque era un barrio recuperado de una usurpación y que entregamos rápidamente para evitar que se volviera a usurpar. Pero fuera de esos dos casos, con los otros barrios no tuvimos problemas".

No obstante, dijo que sí hubo inconvenientes con los accesos a algunos barrios, y éste fue uno de los temas del diálogo con la municipalidad. El encuentro fue el segundo de los últimos meses, ya que había habido una primera reunión en agosto. "Pero con la emergencia volvimos a tener una reunión con la intendenta, y van a trabajar los equipos técnicos para resolver los problemas de canalización para las aguas que se originan por la construcción de estos barrios", dijo.

Los barrios nuevos

Luego Benítez hizo una reseña de los barrios nuevos que se construyen en la zona norte de Resistencia, donde dijo que hay unas 700 viviendas que se levantarán, cerca de donde ya hay otros barrios. Detrás del predio de Red Megatone, frente al Barrio Mapic, hay 160 viviendas, y detrás del Hipermercado Libertad habrá algunos barrios más.

Por eso dijo que se quiere trabajar con el municipio en esa zona, que es parte de la cuenca del río Negro, para ver de qué modo se puede lograr que las aguas de lluvia escurran mejor hacia ese curso fluvial. Esos nuevos barrios están dentro del recinto protegido por los terraplenes de defensa del tramo norte.

Volviendo al diálogo con Ayala, dijo que lo que planteó fue "que tenemos que trabajar más allá de las diferencias políticas, porque la Municipalidad de Resistencia tiene que jugar un papel importantísimo en esta cuestión, porque necesitamos seguir construyendo casas, necesitamos urbanizar la zona sur donde vamos a trabajar con el programa de villas de emergencia, y necesitamos coordinar con el municpio, porque sino la municipalidad hace un desagüe, nosotros hacemos otro, la APA hace otro, y eso no puede ser así, debe haber algún tipo de coordinación".

El financiamiento de la Anses

En cuanto a los planes de viviendas financiados con recursos de la Anses, dijo que el Instituto está en condiciones de empezar unas 3.000 viviendas, la Anses depositó la plata para entregar el anticipo del 15% de la obra, algunas empresas ya lo cobraron y empezaron las obras", si bien admitió que hay "algunas cuestiones burocráticas que demoran llegar a las 5.000 viviendas", que es el cupo que tiene el Chaco para financiar con fondos previsionales.

No obstante, comentó que antes de la emergencia por lluvias había 2.401 viviendas comenzadas, y estimó que ahora "ya superamos las 3.000 en toda la provincia. En Castelli algunas ya están a la altura del techo, en Quitilipi ya están más del 10%, y en Resistencia algunas también en ese nivel. Trabajamos ahora muy fuerte para terminar de armar el fideicomiso para que en enero comiencen a cobrar los certificados normalmente".

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