La viuda de Forza pidió al juez volver a su casa para poder cuidar a su hijo

La empresaria detenida por la mafia de los medicamentos podría obtener el beneficio de la prisión domiciliaria. Su hijo la visitó en el penal.
"Estoy acá para resolver un problema que me dejó papá." Así explicó Solange Bellone a su hijo Santino, de cinco años, por qué no está a su lado desde el 2 de diciembre, cuando fue detenida por orden del juez federal Norberto Oyarbide en el marco de la causa por la mafia de los medicamentos. Ayer, la viuda de Sebastián Forza, que vio a su hijo una sola vez en la cárcel, se presentó en los Tribunales de Retiro para solicitar la prisión domiciliaria para "poder cuidar a su hijo".

El abogado de Bellone, Miguel Angel Pierri, dijo a PERFIL que "Oyarbide le preguntó mucho sobre su hijo y su relación con él. Santino en este momento está al cuidado de amigos de la familia que retomarán sus trabajos la semana que viene. La madre de Solange debe ser intervenida quirúrgicamente esta semana y no podrá cuidar a Santino".

La defensa se manifestó "prudentemente optimista" tras el pedido de prisión domiciliaria y espera que la Cámara Federal tomé una decisión dentro de los próximos diez días. Solange contó al juez que la relación con su hijo está "seriamente afectada" por el asesinato de su padre –una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez– y por su detención. También aseguró que el menor está con asistencia psicológica desde agosto de 2008, cuando se conoció el destino fatal de su padre y sus socios Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Solange dijo a Oyarbide que "necesita estar con su hijo", quien aún "no entiende la ausencia de su padre".

Prisión negociada. A mediados de diciembre, Pierri se habría reunido con Oyarbide para solicitarle la excarcelación o prisión domiciliaria de Bellone. Fue cuando el magistrado le habría sugerido que hiciera el pedido y abrió la puertas al reclamo de la mujer, procesada antes de la Navidad por integrar presuntamente una asociación ilícita. Bellone figura como directora de la firma Seacamp, la droguería que manejaba su esposo, Sebastián Forza, antes de involucrarse en el negocio de la venta ilegal de efedrina a narcotraficantes mexicanos y ser asesinado por supuestos competidores locales en ese negocio. Seacamp proveía de medicamentos oncológicos y para el HIV al empresario farmacéutico Néstor Lorenzo y a la obra social bancaria, presidida por el sindicalista Juan José Zanola. Ambos, también están detenidos desde el 30 de noviembre, bajo sospecha de maniobras financieras a través de la compra-venta de medicamentos robados,vencidos o adulterados.

"Solange se siente culpable por no poder estar con su hijo", agregó Pierri, quien aseguró que su cliente se encuentra "destruida pero íntegra" y que "tiene más valor que muchos hombres en su misma situación". Además, el abogado contó que a Bellone le importan poco "los pormenores y avances de la causa sobre el triple crimen" (ver recuadro). El jueves, el fiscal federal de Mercedes, Juan Ignacio Bidone envío un mensaje a las familias de las víctimas, incluida Solange, quien lo recibió a través de su abogado. Bidone confirmó a los familiares su "compromiso de llegar hasta las últimas consecuencias" para esclarecer los tres secuestros y asesinatos de Forza, Ferrón y Bina. Según hizo saber Bidone a la viuda de Forza y otros familiares, las detenciones de Martín Lanatta y los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci –más el pedido de captura de Cristian Lanatta, quien ya estaba en prisión por otro delito– son apenas "un resultado parcial" de la investigación, por lo que sugirió que habrá nuevas detenciones. El fiscal habló de un plazo de sesenta días antes de que se conozcan nuevos pedidos de captura.

Comentá la nota