La vitivinicultura quiere hacer foco en el mercado brasileño

La vitivinicultura quiere hacer foco en el mercado brasileño
El gigante es el nuevo gran mercado en el que los productores locales de vino quieren desembarcar.

No hay dudas de que Brasil parece ser el norte del sector. De hecho, el gigante es el nuevo gran mercado en el que los productores locales de vino quieren desembarcar. Para ello, los festejos vendimiales fueron un lugar adecuado para profundizar una relación que, empezó a cobrar forma en setiembre con la cumbre que se llevó a cabo en Río Grande Do Sul.

De esta manera, tres dirigentes del Instituto Brasileño del Vino (Ibravin), que reúne a las entidades empresarias y gremiales de los sectores vitivinícolas, estuvieron en la provincia y comenzaron a delinear las estrategias para aumentar el consumo de vino en un mercado con grandes potencialidades.

“Hoy, Brasil posee un mercado pequeño con una ingesta de vino promedio de dos litros anuales por habitante. Si logramos ampliar el doble ese consumo, es probable que no nos alcance nuestra producción ni la de ellos para satisfacer esa demanda”, se entusiasmó el presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), José Molina.

Para lograr avances concretos, la Coviar y el Ibravin encargaron un estudio de mercado que dejó como conclusión que en el mercado brasileño hay mucho por hacer para instalar el vino.

“Para cualquier producto, el mercado brasileño representa un enorme desafío. Es que se trata de una plaza de 190 millones de habitantes con singularidades importantes en lo que respecta al vino que presenta un potencial de crecimiento gradual pero continuo en el mediano plazo”, agregaron desde la Coviar.

Además, el trabajo también permitió conocer la composición de la industria brasileña. Según el informe, del total de los productos industrializados, el 77% está conformado por vinos de mesa y el 9%, jugo de uva, ambos elaborados a partir de uvas de origen americano y otras variedades híbridas.

Otro dato que aporta el informe es que la producción de vino en Brasil se concentra en un 90% en el estado de Río Grande do Sul, que le otorga al producto una identidad regionalista al vino, pero también debilita el estatus del vino en las otras regiones y mercados ya que se lo considera un producto artesanal o exclusivo del sur.

Sin embargo, y pese a los avances que registra el posible acuerdo, los cortocircuitos en el comercio bilateral también llegaron al vino y podrían ralentizar los acuerdos. “En un principio, Brasil pretendía levantar el precio mínimo para la importación de vino argentinos que hoy es de US$ 8 por caja. En aquella oportunidad nosotros le llevamos propuestas más estructurales, como la diversificación de la producción a usos no vínicos (mosto, pasa de uva, entre otros), la promoción del consumo y una planificación estratégica”, explicaron desde la entidad.

Pese a ello, hoy las diferencias parecen alejarse. “Estamos avanzando en un proceso que nos va beneficiar a los productores de los dos países y los primeros cimbronazos fueron superados. Estamos tejiendo una fuerte alianza que además nos haga inmunes de las medidas proteccionistas que empiezan a aparecer en el mundo producto de la crisis”, sostuvieron en Coviar.

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