La vitivinicultura local no luce tan afectada por la crisis

El balance del primer trimestre del año es negativo para la industria vínica. El volumen total de vinos vendidos en este período (2,9 millones de Hl) representó una caída del 8% contra su similar de 2008.
Poco más de tres de cada cuatro litros de este volumen de vino comercializado ha tenido como destino el mercado interno (un total 2,2 millones de Hl), el otro litro se ha exportado. A su vez, desde el punto de vista de la calidad de los vinos, poco más de uno de cada cuatro litros es varietal (780 mil Hl); el resto, es vino sin mención varietal.

De manera que hay cuatro realidades distintas: el vino varietal que se exporta y el que se vende en el mercado interno; con el vino genérico o sin mención varietal ocurre lo mismo porque también se vende en ambos mercados.

En el mercado externo

¿Qué ocurrió con cada uno de esos cuatro segmentos? Al que peor le fue es al vino sin mención varietal que se exporta. Tuvo una caída en volumen a la mitad de las ventas del año anterior, explicada por la caída del principal mercado que es Rusia. Este segmento había sido el puntal del notable incremento en exportaciones de los últimos años, aunque empezó a mostrar una contracción desde fines del año pasado. Sin embargo, también deja ver la fragilidad del gran aumento en el competitivo comercio mundial de hoy, pues muestra que un producto de baja calidad está más sujeto a las oscilaciones de la economía y así como el aumento fue sorprendente también lo es la caída.

Es distinta la situación de los vinos varietales exportados que, aún con crisis internacional desatada y recesión en los principales países clientes de los vinos argentinos, han aumentado un 6% en un año. Las estadísticas del INV no muestran los datos en dólares como lo hacían antes, pero por la información recogida se sabe que también ha mejorado el precio promedio de venta en los principales mercados, básicamente porque se está sustituyendo vinos de otros países por los argentinos. Es decir que, en plena crisis, empresas argentinas están encontrando una oportunidad.

El mercado interno

Aquí también hubo sorpresas. Las ventas totales comercializadas dentro de las fronteras del país aumentaron apenas 1%, y dejaron de caer como lo venían haciendo en los últimos tiempos.

Claro que medido en términos por habitantes éste implica un virtual estancamiento pues la población crece a una tasa similar. Pero aquí la sorpresa es que el volumen de vino genérico aumentó más que el del vino varietal. Esto está mostrando que se ha detenido la tendencia a reemplazar el vino común por el varietal como venía ocurriendo en los últimos años. Esto indica que, sin lugar a dudas, que el ajuste económico ha llevado a una buena cantidad de familias argentinas a reemplazar en su mesa el vino varietal por el común.

No todas son malas

Los vinos espumantes también han mostrado una caída en el primer trimestre del año aunque aquí se reparte entre una fuerte disminución en el mercado interno frente a un aumento en exportaciones. Sin embargo, este mal trago ha encontrado a las champañeras argentinas en un importante proceso de inversión.

Pese a que las expectativas sobre la economía no son lo más propicias para favorecer procesos de inversión, los fabricantes de champán han continuado con el plan de inversiones en lugar de tributar impuestos internos de acuerdo a la exención lograda hace cuatro años. En 2008 les permitió realizar una inversión de $132 millones, el doble del compromiso asumido con el gobierno nacional oportunamente.

Otra noticia que puede considerarse positiva es la recuperación del precio del vino en el mercado de traslado. Este fenómeno tiene que ver con la merma significativa en la cosecha de este año, 25% inferior a la del año pasado.

Eso quita una presión importante sobre el mercado pues el stock equivalía a casi 9 meses de ventas, cuando un volumen excedente "aceptable" se considera alrededor de tres meses de consumo. Es decir que la "mala" cosecha sólo lo es para quienes no pudieron cosechar, porque al resto de la industria le ha servido para tonificar el precio.

Hacemos la salvedad de habernos concentrado en una parte de la ecuación de rentabilidad de las empresas: apenas las cantidades vendidas, sin considerar los precios. Tampoco hemos incursionado en precios de insumos.

Con esta aclaración podemos decir que aquellos que han vendido vino sin mención varietal al exterior (10% del volumen total) han comenzado muy mal el año, quienes venden al mercado interno están en una meseta y los que venden vino de calidad al exterior han mejorado su situación con relación a un año atrás.

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