Visto, oído y comentado en el H.C. Delirante

El impacto de la crisis económica comienza a pegar en la municipalidad. Bajo perfil con la anulación del sobreprecio en OSSE. ¿Guiñazú deja el gobierno, pero lo hace en buenos términos o enojado?
Las épocas de vacas flacas

Hay una especie de confusión y doble mensaje en cuento a los aumentos de salarios, paritarias y actualizaciones salariales. Cómo juegan los dirigentes y los afiliados. Los municipales han desaparecido a la hora de los aprietes, como que los han metido en caja, comprendiendo la difícil situación de las arcas públicas.

Evitar el efecto derrame

Si le abren la canilla a los reclamos docentes, las administraciones públicas quedan al desnudo. Ya que esas escalas deben bajarse luego al resto de los trabajadores de planta permanente. Ni Macri ni Scioli además tienen plata para reconocer porcentajes inalcanzables. No hay contexto para aumentar nuevamente las tasas.

Por ahora sólo el 14 % ¿y el aguinaldo?

Ese sería finalmente el acuerdo entre el STM y el gobierno de Pulti. El 14 % de aumento por todo concepto. Es lo único que puede reconocerse, lo demás sería impagable. Las negociaciones no están cerradas pero no diferirán demasiado de ese porcentaje. Otro capítulo es el aguinaldo.

A tres meses vista

El 30 de junio aparece lejano en el horizonte. Pero las dificultades de recaudación, sólo el 54 % de la cobrabilidad, una de las más bajas de los últimos años, complican el flujo de caja. Ya han comenzado los sondeos para el pago del aguinaldo en cuotas, según como evolucione la recaudación, que se estima tarde o temprano comenzará a sentir los efectos de la crisis de la macro crisis económica.

Se cayó descarado negociado

Sólo el acompañamiento de todos los presidentes de bloque y la aprobación sigilosa sobre tablas de la compra de 187 hectáreas, 150 más que las necesarias, con un sobreprecio del 400 %, pudo desactivarse cómo se aprobó sin demasiada cháchara política. La gravedad del caso, insólitamente no alcanzó ni el rechazo político, tan común en estos casos.

No se pagó ni el costo político

Si mensuramos el excedente de 150 hectáreas y el sobreprecio de 400 % en dólares, una simple multiplicación nos ubica en una operación de proporciones inusitadas. El trámite de declaración de utilidad pública y expropiación le dan un toque de transparencia a un acto de gobierno, que especialistas en derecho administrativo, lo tipificaban como administración fraudulenta.

La falta de amplificación

La principal de las consignas, del intendente Gustavo Pulti a sus colaboradores al asumir, fue preservar a toda costa a su administración, de episodios de corrupción y actos reñidos con las sospechas en ese sentido. La maniobra tan burda, que salió del directorio de OSSE, no adquirió ribetes de escándalo, sólo porque es indudable que hubo un acuerdo político, para no agitar este bochorno.

Lo renunciaban antes de asumir

Finalmente y tras desmentidas tenues, Juan Guiñazú deja la Secretaría de Gobierno. Desde el momento de ocupar su despacho fue objeto de las más variadas operaciones, fue el blanco predilecto de los rumores. No hubo una semana o un mes en el que no circulara su partida, fue un clásico de este poco más de un año de gobierno de Pulti.

Es arena movediza

Suceder a Porrúa y Pagni, en esa Secretaría era asumir una tarea de riesgo. Muy pocas horas dedicadas al trabajo y muchas a la política. Inacción y falta de compromiso con la gestión, que comenzó a desbarrancarse cuando el ex intendente intentó arrastrar a su tropa propia tropa al kirchnerismo. Fue una debacle que se pronunció en esa etapa de gobierno.

Fue rodeado para protegerlo

“Hace 20 años que trabajo con él, y lo seguiré haciendo” dijo Guiñazú, un histórico de Acción Marplatense. Fueron declaraciones de compromiso y no de convicción, evidentemente. De movida su designación causó escepticismo en propios y extraños. Se lo rodeó con subsecretarios con ánimo de protegerlo y no exponer la gestión, de un área que siempre esta cargada de conflictos.

De desgaste y otras yerbas

La complejidad de la Secretaría de Gobierno, produce un desgaste formidable. Los problemas explotan como granadas, es una sucesión de estallidos. Pero más allá de las condiciones de Guiñazú, hay razones de tipo personal que le resultaban insoportable a esta altura. Tienen que ver con el maltrato personal que debió tolerar. Mientras tanto le dedicó horas y esfuerzos a su Secretaría, pero muchas veces no es suficiente.

La policía pone la cara

Mientras los vecinos de san Juan y Gascón se movilizaban por la inseguridad, indignados salieron a la calle como forma de protesta, por el innecesario asesinato de Dalina Sandra Di Mauro. El intendente reclamó ante al Ministerio de Seguridad de la Provincia. Desde el mismo no se brindaron respuestas políticas, sino que hicieron bajar a la ciudad a un funcionario de carrera.

Hicieron la “Gran Porrúa”

En los momentos de mayor incendio, con el transporte público de pasajeros, cuando la oposición reclamaba la interpelación del ex secretario de Gobierno y actual senador provincial doctor Jesús Porrúa, éste mandaba al Concejo a Bertucci y Sandoval. Como empleados municipales debían brindar respuestas políticas, mientras Porrúa se escondía en su despacho y evitaba ser increpado en el recinto.

Igual que Scioli y Stornelli

Ahora le tocó al súper intendente de Coordinación y Seguridad Interior, general Celestino Mateo Barragán quien debió poner la cara, frente al enojo de los vecinos junto al comisionado Norberto García. Barragán proviene del conurbano bonaerense y conoce muy bien lo que ocurre en su fuerza policial.

Siempre la misma metodología

Los vecinos que se organizan precariamente, no son precisos y se definió muy bien “hacen catarsis”, contando sus problemas, es como ir al psicólogo. Ni bien se abandona el consultorio, los problemas siguen con el paciente. De hecho en el mismo momento de la reunión se sucedían hechos delictivos en San Juan y Gascón. Todo se reduce a denuncias generales, que los funcionarios policiales conocen mejor que nadie. Ellos mismos saben, que están superados por los acontecimientos.

Están entre Susana y Coppolla

El conurbano bonaerense es un tambor de dinamita. Hay seis asesinatos por día y si algunos de los hechos adquieren notoriedad, por afectar a personajes o figuras mediáticas, las protestas toman otra proporción. Esta es una amenaza latente, que conspira seriamente contra el gobernador Daniel Scioli. Los vecinos que llegaron por Dalina a la intendencia, a la Jefatura Departamental y a Tribunales, está hablando a las claras que se va de mal en peor.

Cada vez más complicado

Ya no hay respuestas y el desborde es cada vez más notable. Ante un evidente aumento del delito y de la violencia. El sentido común indica que si los menores delinquen y vuelven a la calle, si las reincidencias son tan altas, si las libertadas condicionales no son rigurosas, si se eleva el número de morigeraciones, hará falta multiplicar por tres el número de efectivos e invertir también el triple en equipamiento. En estas circunstancias la problemática es irreversible. No en vano Argibay le dice a CFK, que destine a la justicia los recursos suficientes. En el caso de la seguridad es lo mismo, lo que ocurre que Scioli no se atreve a decirlo.

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