Una visita con gusto a anuncios.

La invitación que formuló el gobernador Hermes Binner a los vecinos de Rafaela afectados por la paralización de la obra de cloacas tiene todo el sabor que condimenta a los anuncios.
La invitación que formuló el gobernador Hermes Binner a los vecinos de Rafaela afectados por la paralización de la obra de cloacas tiene todo el sabor que condimenta a los anuncios. En los círculos políticos locales se interpretó el llamado de Binner, que llegó en la noche del jueves, en plena sesión del Concejo Municipal, como una reacción rápida del Gobierno Provincial luego del mal trago que le tocó pasar a los candidatos del FPCyS en la presentación de la nómina de candidatos para los comicios nacionales del 28 de junio. Ahora, para evitar que la campaña del FPCS en Rafaela se enturbie por las demandas de los vecinos de la zona Oeste de la ciudad, Binner estaría dispuesto a levantar la penitencia en que parece haber puesto a la ciudad.

En el Centro Cultural Ben Hur no hubo preguntas de compromiso para los candidatos. Los periodistas rafaelinos le pusieron los grabadores y micrófonos a Alicia Ciciliani y le dispararon a boca de jarro varias preguntas que dejaron trastabillando a la secretaria de Trabajo y segunda candidata a diputada nacional del FPCS santafesino. Todo relacionado con los incumplimientos del Gobierno Provincial respecto a la obra de cloacas y a otros proyectos que han sufrido notoria postergación: las 111 viviendas prometidas tras el sorteo fallido del año pasado, el centro de radioterapia desactivado por el Ministerio de Salud de la gestión Binner, la paralización de las reformas en la ruta 70 en el tramo entre Podio y el Cementerio Municipal, las demoras en el llamado a licitación para la parte que le corresponde a la provincia del nuevo edificio del Instituto Superior del Profesorado, y la nula inversión de la provincia en obras de significación en el departamento Castellanos, sin olvidar la postergación indefinida de los acueductos y la no concreción de la expropiación de los terrenos para las lagunas de retardo de inundaciones, así como los interminables trámites para conseguir un taller de RTO.

"El Gobernador tiene a Rafaela en un lugar del corazón", dijo Ciciliani para aplacar a los cronistas. La funcionaria-candidata atribuyó las demoras en obras a la crisis. "Tenemos que tomar conciencia que Santa Fe está en crisis", dijo. Pero no pudo explicar de manera convicente cómo es que la crisis parece afectar más a la asignación de recursos para ciertas regiones, entre ellas Rafaela, y menos a otras, que siguen recibiendo cuantiosos recursos, como Rosario. Ayer mismo se supo que la provincia asignará 8 millones de pesos mensuales para "reforzar" el presupuesto de la atención de alta complejidad en el sistema de salud administrado por la Municipalidad de Rosario.

Con el auxilio financiero correspondiente a un sólo mes de lo que recibirá el municipio rosarino por ese concepto se pagaría lo que resta de la obra de cloacas en Rafaela.

Más aún, Ciciliani creyó ver la mano de Perotti detrás de las preguntas antipáticas de la prensa local. "Díganle a Perotti que...", repitió varias veces, como si los periodistas fueran voceros del Municipio. Quizás si la secretaria de Trabajo, visitante frecuente de Rafaela por sus funciones en el Gobierno, aprovechara para darse una vuelta por el barrio Los Nogales, donde los vecinos tienen que desagotar pozos ciegos hasta cinco veces por mes, quizás comprendiera la magnitud de las necesidades de la ciudad.

No fue la única nota curiosa de una presentación de la que se habló mucho. En la primera fila, codo contra codo, estuvieron Luis Peretti y Alejandro Ruíz Díaz, los contrincantes internos locales del FPCS. El gesto adusto que acompañó a Luis Peretti durante todo el acto reveló la incomodidad del concejal y fue ilustrativo de que todavía no digirió la movida del socialismo para ponerle palos en la rueda a su candidatura.

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