La visita al entorno de Scioli que provocó la polémica.

Mércuri afirmó que quería conocer el "despacho de un amigo".
En la etapa más febril de la campaña electoral bonaerense, la visita a la gobernación del diputado Osvaldo Mércuri, enrolado hoy en el peronismo disidente, desató una verdadera polémica que incluyó denuncias y desmentidas cruzadas entre los principales candidatos en puja en el distrito.

Todo comenzó con la inesperada presencia de Mércuri, jefe del bloque Unión Peronista, el martes, en la Casa de Gobierno provincial. El otrora caudillo duhaldista visitó al jefe de Gabinete, Alberto Pérez, y al asesor de dicha cartera, Isidoro Laso.

Según la versión oficial dada por el gobierno de Daniel Scioli -que ya reconoció públicamente el objetivo de reunificar a todo el peronismo-, hicieron un repaso de los temas legislativos por abordar de aquí a fin de año. Extraoficialmente se reconoció, de ambos lados, que "hay conversaciones para una convivencia pacífica" entre los dos bloques tras los comicios.

En la Legislatura se habló de "compromisos" y hasta de "ofrecimientos" que derivarían en una unificación de bloques luego de la renovación parlamentaria.

En diálogo con LA NACION, Mércuri -excluido de las listas de Unión Pro- dijo que fue a la gobernación "para conocer el despacho de Isidoro"; con quien condujo durante años la Cámara de Diputados provincial. "Se habló de política, pero no de un pacto de convivencia; eso es muy prematuro", señaló, y terminó destacando su buena relación con el gobernador.

Horas después, el presidente del bloque de senadores del Acuerdo Cívico y Social (ACyS), Javier Mor Roig, denunció una jugada destinada a "corporizar la trampa de los dos PJ". Mor Roig advirtió que "hay negociaciones a nivel seccional para reunificar el peronismo" y mencionó una docena de nombres de dirigentes que estarían en conversaciones. Dijo que los garantes del velado acuerdo serían el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, el gobernador Scioli, el vicegobernador Alberto Balestrini y Alfredo Atanasof.

Según el planteo del legislador radical, al que ayer suscribieron los candidatos Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, hay conversaciones en curso entre candidatos de Unión Pro que aspiran a ocupar bancas en la Legislatura con referentes del kirchnerismo para unificar los futuros bloques de cada espacio.

La denuncia del ACyS coincidió con una versión idéntica surgida de los principales despachos del Senado, dominado por el oficialismo. No obstante, el presidente del bloque de senadores del Frente para la Victoria, Osvaldo Goicoechea, negó todos los rumores sobre negociaciones o acuerdos entre ambos sectores.

En cambio, el jefe de la bancada de diputados del oficialismo, Raúl Pérez, afirmó que se buscará unificar los bloques después de las elecciones. "Los peronistas no echamos a nadie; siempre hemos trabajado con consideración a los peronistas, y lo seguiremos haciendo", aseveró.

Voceros de Francisco de Narváez negaron que existiera alguna posibilidad de un acuerdo así y señalaron que "Mércuri no representa en absoluto a Unión Pro". Por otra parte, el candidato Gustavo Ferrari, mano derecha de De Narváez, dijo: "Es una estrategia del Gobierno y los radicales para intentar alejar nuestro voto ante al evidencia de la derrota. Es imposible que nos aliemos con el kirchnerismo ni antes ni después del 28".

Anoche, en Necochea, Felipe Solá también rechazó las versiones. "Lo desmiento categóricamente. Esto no va a ocurrir", aseguró.

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