Virus de hipotecas carcome bancos de EEUU: pierden hasta 26%. Prevén más rescates

No pudo ser peor el final de la jornada ayer en Wall Street. Es como si en este juego se regresara súbitamente al punto de partida. Volvieron a estar jaqueados los bancos norteamericanos, y por los mismos motivos que lo estuvieron hace seis meses otras entidades, luego fusionadas o rescatadas.
El Citigroup perdió en Nueva York 26% y se esperaban novedades sobre su capitalización -del gobierno o de otros bancos- este fin de semana. Se está en un círculo vicioso difícil de salir. Día a día se conocen más datos que muestran la debilidad de la principal economía del mundo. La recesión sacude balances de bancos, sus acciones se desploman, y esa incertidumbre alimenta las dudas sobre la actividad económica. Para colmo, se postergan definiciones sobre otro sector sensible en EE.UU.: el automotor. La munición en poder del gobierno norteamericano ya no es tan significativa. Con las tasas cerca de 0%, mucho margen para bajarlas no hay. Un paquete fiscal no saldrá hasta tanto no asuma Barack Obama el 20 de enero próximo. Todos se ven afectados. Las materias primas se desplomaron y la soja, una cotización clave para la economía argentina, se volvió a derrumbar. Las empresas cotizantes en la Bolsa de Comercio retrocedieron 6,5% en línea con Wall Street.

Sobre el cierre de las operaciones de ayer, Wall Street se derrumbó ante el temor de los inversores de que la crisis ecónomica global se extenderá por más tiempo del previsto. Lo peor lo exprimentaron las acciones de los bancos. Citigroup cayó 25% mientras JP Morgan lo hizo 20% y Bank of America 14%.

Nueva York (AFP, EFE) - La Bolsa de Nueva York terminó ayer en una nueva caída, que la llevó a su nivel más bajo en cinco años y medio, afectada por la degradación de la economía estadounidense y la ausencia de respuesta política a la crisis en la industria automotriz. El Dow Jones perdió 5,56% y el NASDAQ, 5,07%.

«Es muy peligroso, el mercado prueba sus pisos», consideró Lindsey Piegza, de FTN Financial. Wall Street cayó hasta los 7.552,29 puntos. El Dow había terminado el miércoles bajo los 8.000 puntos, por primera vez desde el 31 de marzo de 2003.

El NASDAQ, de alto componente tecnológico, descendió hasta las 1.316,12 unidades. El índice ampliado Standard & Poor's 500 derrapó 6,71%, a 752,44 unidades. No había cerrado a ese nivel desde abril de 1997.

El sector financiero, con una caída superior a 10,5%, arrastró al resto del mercado. Los títulos de Citigroup descendieron 26,11%, su nivel más bajo en 15 años (ver aparte), a pesar de que el príncipe Alwaleed bin Talal de Arabia Saudita aumentó hasta 5% su participación en el grupo bancario. Por su parte, el JP Morgan cayó 17,9%, el Bank of America 13,9%, Morgan Stanley 10%, y American Express, 8%. Fue lo que definió la jornada.

Frente a esta debacle bursátil, los inversores corrieron hacia el mercado de bonos del Tesoro, que alcanzó sus picos. El rendimiento del papel a 10 años, que evoluciona en sentido inverso al precio de las obligaciones, cayó 3,14%, contra 3,39% la noche del miércoles, un nivel inédito en los registros de la Reserva Federal. En tanto, el rendimiento del bono a 30 años se desplomó a 3,69%, contra 3,97% la víspera.

«No recibimos otra cosa que indicadores económicos calamitosos», señaló Piegza.

El número de desempleados indemnizados subió más de lo esperado la semana pasada en Estados Unidos, lo que «sugiere que el mercado de empleo y la economía se deterioran a un ritmo acelerado mientras que el consumo y los empresarios continúan restringiendo sus gastos», según analistas de Charles Schwab.

Automotrices

En Wall Street están preocupados por el futuro del sector automotor, después de que la mayoría demócrata del Congreso de EE.UU. dio de plazo hasta el 2 de diciembre a Ford, General Motors y Chrysler para que presenten un plan de viabilidad, como condición para que puedan acogerse a las ayudas públicas. (Ver pág. 7.)

Esta decisión supone una segunda oportunidad para la industria, después de que los máximos directivos de las tres empresas comparecieron el martes y el miércoles en el Congreso para tratar de convencer, sin éxito, de que se les concedieran u$s 25.000 millones del dinero público para salir de la crisis.

«A menos que nos enseñen un plan, no podemos darles el dinero», indicó la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

Las acciones de General Motors subieron finalmente 3,23%, después de haber llegado a bajar durante la rueda 39% y alcanzar su precio más bajo en 70 años. Los títulos de Ford siguieron una tendencia similar y treparon 10,32%. Al pesimismo de Wall Street contribuyeron los datos difundidos por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, que informó de que las solicitudes de subsidio por desempleo aumentaron en 27.000 la semana pasada y llegaron a 542.000, la más alta desde julio de 1992.

En el Nymex, el petróleo de Texas bajó u$s 3,64 y cerró a u$s 48,08. El crudo de Texas, que cerró por debajo de los u$s 50 por primera vez desde mayo de 2005, es 67,35% más barato que el pasado 11 de julio, cuando tocó un máximo histórico de u$s 147,27.

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