Violentos combates en la ciudad de Gaza

Violentos combates en la ciudad de Gaza
Israel comenzó a cerrar el cerco sobre Hamas en el centro de la capital; en Egipto seguían las negociaciones para buscar una tregua
JERUSALEN.- Israel redobló ayer su presión militar en la ciudad de Gaza con tres puntas de lanza de blindados y hombres, que penetraron hasta llegar a un kilómetro del corazón de la capital. Debido a esa ofensiva lanzada el lunes, en las últimas horas se registraron los combates más violentos desde que comenzó la guerra hace 18 días con la esperanza de forzar a Hamas a aceptar los términos del plan de paz egipcio, que se negocia en El Cairo.

Por lo menos 40 palestinos murieron y más de 90.000 personas habrían abandonado sus hogares en las últimas horas en los suburbios de la capital de la Franja de Gaza, donde los blindados y la aviación israelí intensifican sus ataques.

El ejército israelí estaba anoche a un kilómetro del corazón de la ciudad, después de que sus tropas terrestres llegaron a un barrio periférico del sudeste abriéndose paso mediante feroces enfrentamientos. La aviación lanzó 60 ataques. Uno de los blancos fue un hotel donde se encontraban reunidos combatientes de Hamas.

"Estamos cerrando cada vez más el cerco en torno de la ciudad", reconoció anoche el brigadier Eyal Eisenberg, comandante de la ofensiva israelí. Los tanques se encontraban ayer en Tal al-Hawa, Jeque Ajline y Zeitun, tres barrios periféricos de la capital, donde se enfrentaron en violentos combates con activistas palestinos que dispararon obuses y cohetes.

"Han sido las horas más terribles desde que comenzó la guerra. Esto es un infierno de fuego y violencia", relató Pacha fugazmente por teléfono a LA NACION, desde un suburbio al norte de la capital gazatí.

Decenas de casas fueron destruidas por los proyectiles de los tanques en esa zona, mientras que otros implacables combates se registraron en Beit Lahiya y Jabaliya, en el norte de la Franja, y cerca de Jan Yunis, en el Sur.

Según los servicios de emergencia palestinos, cerca de 1000 personas murieron desde que comenzó la ofensiva israelí. Entre ellos, 277 niños y 97 mujeres, y más de 4200 personas resultaron heridas. En ese lapso, murieron tres civiles y 10 soldados israelíes, y 150 resultaron heridos.

Israel afirma haber infligido una severa derrota a la milicia de Hamas, al abatir a cerca de 550 de sus combatientes y herir a miles más. "Están exhaustos. Al borde del colapso", dijo a LA NACION Avi Pazner, vocero del gobierno (ver aparte).

No obstante, nada impidió que la organización palestina volviera a lanzar cohetes sobre territorio israelí: diez proyectiles cayeron ayer en las ciudades del Sur durante las habituales tres horas de tregua humanitaria.

Disposición de Haniyeh

Las últimas declaraciones del jefe del gobierno de Hamas en Gaza reforzaron la impresión de que su organización se encuentra en situación crítica. En un mensaje difundido anteayer por televisión, Ismail Haniyeh se mostró dispuesto a "examinar en forma positiva toda iniciativa susceptible de poner fin a esta agresión y la efusión de sangre de nuestros niños".

Haniyeh se refería al plan egipcio, que intenta hallar una salida negociada a la crisis. El proyecto sobre el que trabajan los diplomáticos prevé un cese del fuego que permita poner fin al bloqueo israelí de la Franja de Gaza, el fin de los disparos de cohetes palestinos contra Israel y el cese definitivo del contrabando de armas de Egipto a Gaza a través de túneles subterráneos.

También el número dos del buró político de Hamas, exiliado en Damasco, Mussa Abu Marzuk, declaró ayer desde El Cairo a la cadena Al-Jazeera que existía "una posibilidad" de que su organización aceptara un alto el fuego en Gaza si se introducían algunas modificaciones al plan presentado por Egipto.

El gobierno egipcio siguió haciendo presión en las últimas horas para que Hamas acepte cuanto antes ese plan, con el objeto de poder anunciar un cese del fuego antes del fin de semana.

Esas negociaciones, calificadas de "cruciales", comenzaron anteayer entre una delegación de cinco miembros del movimiento islamista y el jefe de los servicios de inteligencia egipcio, Omar Suleiman.

Sin embargo, por primera vez Egipto ha adoptado una posición extremadamente crítica con Hamas, al que acusa de haber sometido a la población gazatí a innecesarios padecimientos. El diálogo entre Egipto y Hamas estuvo varias veces al borde de la ruptura.

Los esfuerzos egipcios tuvieron que ser respaldados por Ahmet Davutoglu, asesor político del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, quien convenció a los líderes de Hamas de viajar a El Cairo, según afirman fuentes diplomáticas regionales. Turquía -sostienen- está mediando entre Egipto y Hamas.

El plan "habría sido aceptado por Israel", mientras que Hamas todavía se muestra reticente, según una fuente diplomática egipcia. Los tres delegados de Hamas que viajaron de Damasco "no parecen tener ninguna prisa, mientras que los dos que proceden de Gaza están realmente apurados por llegar a una definición", agregó.

Entre las divergencias figuran la presencia de una fuerza multinacional de control de la frontera del lado palestino y la duración de la tregua. Hamas no quiere esa fuerza en su territorio, mientras que Israel exige la presencia de una fuerza de interposición. Los islamistas quieren una tregua por un plazo determinado, en tanto que Israel exige que sea definitiva, como reafirmó Avi Pazner a LA NACION.

Anoche Israel anunció la partida hacia la capital egipcia de su principal emisario, Amos Ghilad. El envío de ese alto responsable del Ministerio de Defensa puede ser interpretado como la señal de que la situación avanza rápidamente en forma positiva. Hace varios días que Ghilad postergaba su viaje, debido a la ausencia de evolución en la posición de Hamas.

En el terreno, seguro de que sólo la fuerza convencerá a Hamas de firmar un cese del fuego, el gobierno israelí está decidido a no disminuir la presión militar. "Como ya lo hemos dicho, la guerra continúa", sentenció el ministro de Defensa, Ehud Barak.

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