Violentamente impiden controles de trabajo en negro

Nuevamente un grupo de productores del departamento Pocito protagonizaron escenas de violencia frente a una inspección oficial de RENATRE y de la Subsecretaría de Trabajo, que fue denunciada ayer ante la Policía Federal.

El acontecimiento ocurrió el viernes pasado, cuando "un inspector de la Subsecretaría de Trabajo se constituyó en un inmueble rural de calle 10 y esquina Vidart, a pedido del RENATRE para que esta Subsecretaría constatara una situación que es una irregularidad realmente lacerante para el mundo del trabajo y en la que un trabajador, de apellido Ahumada, llevaba 17 años que se encontraba trabajando en negro".

Así lo contó el titular del ente regulador del sector rural en San Juan, Oscar Bernard, quien relató que "en el momento de ser constatada por el inspector oficial acompañado de un inspector del RENATRE esta terrible e insoportable situación de violación de la ley laboral, comenzó a llegar una cantidad muy importante de productores en camionetas, tractores y camiones. Estos productores empezaron a increpar a los inspectores y arrojaron sus maletines y una computadora notebook, que es en la que se realizan las actas de inspección, a un canal de riego.

Según Bernard, "los inspectores fueron increpados y violentados" y ante esa situación "me avisaron y fui con cinco efectivos de la Policía Federal, pero no se podía contener a semejante horda de gente en un estado de irracionalidad de la más absoluta gravedad como nunca en mi vida vi".

El funcionario del RENATRE dijo que "no había forma de hacerle entender a la gente que se trataba de una sola fiscalización y no un operativo de inspección el que se llevaba a cabo y que estaba motivada por una denuncia por un trabajador con 17 años de trabajo en negro".

Como consecuencia de la protesta de los ruralistas, se "dañó el vehículo del RENATRE, una camioneta 4x4, a la que le tajearon las cubiertas, le abollaron las puertas y la rayaron toda. Además, sustrajeron bienes de dentro del vehículo, porque la irracionalidad triunfó sobre el criterio".

También destacó que "era imposible calmar los ánimos" y que en la acción recibió todo tipo de insultos, escupitajos y violencia verbal por doquier, "porque se trata de gente que no respeta absolutamente nada".

Frente a lo ocurrido, Bernard explicó: "Tratamos de calmar la situación y llegar a un acuerdo para preservar la vida y la integridad física de quienes estábamos allí. Por lo que "se suspendió la fiscalización y nos retiramos, pero hoy (por ayer) denunciamos lo ocurrido".

Asimismo, manifestó que, "lamentablemente, los productores de esa zona han tomado como metodología generar disturbios en cada oportunidad que se realiza alguna fiscalización que se hace con el objetivo de preservar los derechos de los trabajadores" y que "se nota que tienen una logística muy aceitada con comunicaciones interpartes".

"En San Juan nos conocemos todos", dijo, y sostuvo que "allí había pequeños productores a los que sabemos que se les hace un poco engorroso la inscripción de trabajadores, pero había otros productores que realmente son muy grandes y que han hecho del negreo una actitud permanente, centenaria y lo usan como una metodología de funcionamiento de sus empresas".

Agregó también, que "eso me molestó porque usan a los pequeños productores para realizar actos de violencia con total irracionalidad, porque no querían entender la vigencia de las leyes y yo entiendo que no se pueden corporativizar los productores para violentar la ley y seguir negreando".

Finalmente, el funcionario se preguntó: "¿Por qué en otras actividades hay productores como en la vitivinicultura que están poniéndose en regla y los productores hortícolas pura y exclusivamente del departamento Pocito, no quieren inscribir a sus trabajadores? ¿Por qué generan actos patoteriles y de violencia y no admiten que vaya nadie a fiscalizar?" A lo que se contestó a sí mismo diciendo: "Se nota que quieren seguir con trabajadores en negro, como el caso de cinco trabajadores con escardillos en la mano que se me acercaron y dicen que cobran 35 pesos por día cuando yo les dije que deberían cobrar 61,80 por día, es decir que, además de que los tienen en negro, les pagan menos de lo que deberían".

Por último, Bernard explicó: "Estamos manteniendo contacto con el Municipio para instalar allí una oficina móvil, pero tienen que saber que nosotros no nos vamos a hacer cargo del trabajo en negro". Además, aseguró que "si bien estamos abiertos al diálogo, siempre va a ser en pos del blanqueo de los trabajadores y no vamos a tolerar esta actitud patoteril que vienen mostrando los productores".

Comentá la nota