Violenta toma del Concejo por parte de piqueteros causa heridos y destrozos

Unas 200 personas pertenecientes a grupos sociales que integran cooperativas de desocupados protagonizaron los hechos. Se disputan con otros grupos el favor de los subsidios que envía Desarrollo Social de la Nación.

Integrantes de cooperativas vinculadas a movimientos sociales de diferentes barrios de la ciudad protagonizaron ayer una violenta manifestación en el interior del Palacio Municipal, donde irrumpieron por la fuerza y mantuvieron durante varias horas ocupado el recinto de sesiones del Concejo Deliberante bloqueando todos sus accesos.

La protesta estuvo protagonizada por alrededor de 200 personas cuyos líderes dijeron representar a unas 35 cooperativas dedicadas a realizar trabajos públicos. Sin embargo en el gobierno municipal pusieron en duda tal nivel de representatividad: "Aquí hay representantes de tres o cuatro cooperativas, el resto, ya que en total son 35, están trabajando", aseguró Marcelo Artime, presidente del cuerpo deliberativo.

Lo concreto es que los líderes de la violenta protesta se identificaron como pertenecientes al Movimiento Atahualpa, uno de los grupos de desocupados que viene reclamando de manera más activa una porción de los subsidios para cooperativas que distribuye la Nación. Aquí en Mar del Plata este sector protagoniza una interna con el grupo que responde al piquetero "Chacho" Berrozpe (recordado por los destrozos que causó durante la Cumbre de las Américas, que le valieron ser procesado en la Justicia) por los favores de ese reparto de subsidios.

Representantes de Atahualpa exigieron que el Ejecutivo municipal les confirme un acuerdo que les asegure la asignación de nuevas obras por el plazo de un año, ya que el convenio anterior está vencido. A la vez agregaron que quieren ser ellos los que manejen los fondos para adquirir insumos (ver aparte).

Además de este grupo, otras organizaciones piqueteras participaron con carteles en el comienzo de la protesta, en la calle, pero aparentemente no siguieron a los más belicosos hasta adentro del recinto del HCD.

La manifestación se inició cerca de las 11 en las puertas del municipio sin mayores sobresaltos hasta que de manera sorpresiva, un grupo de personas forzó las puertas, consiguió ingresar al hall central y detonó algunas bombas de estruendo que llenaron de humo todo el recinto, causando además el desbande de empleados y público.

Quienes estaban presentes en el lugar compararon a la escena con la acción de "un grupo comando", ya que en medio de la confusión los manifestantes subieron decidida y raudamente por las escaleras hasta llegar al segundo piso, donde funciona el Concejo Deliberante.

En el camino hubo forcejeos y golpes con el personal de seguridad y policial y se produjeron algunos destrozos. También fue agredido a golpes y empujones Marcelo Díaz, periodista que trabaja en el área municipal de Prensa cuando quiso fotografiar lo que ocurría.

"No podemos permitir que pasen estas cosas, que tomen por la fuerza un edificio público, que rompan instalaciones del Concejo Deliberante y que golpeen a policías y empleados municipales con una violencia extrema. Esto es de todos los marplatenses", se exasperó Artime al comentar la toma. "Nos sorprendió este accionar, violento y de querer romper todo", agregó.

Según le explicó luego a LA CAPITAL, además de heridos, los agresores provocaron roturas en las instalaciones, por ejemplo en la consola que opera el sonido durante las sesiones, en los baños y en otras dependencias.

Una vez dentro del recinto del Concejo y en medio de un clima de tensión los manifestantes cerraron las puertas bloqueándolas con bancos apilados para impedir el ingreso de la policía y de los refuerzos de Infantería que se hicieron presentes.

La toma se extendió durante varias horas, hasta media tarde. En ese tiempo los manifestantes expusieron los motivos de la protesta ante los periodistas que pudieron ingresar al recinto. Varios de ellos se identificaron como integrantes "de 35 cooperativas" vinculadas a movimientos sociales como Atahualpa, Barrios de Pie y El Che, entre otras, que se dedican a realizar trabajos públicos como la construcción de veredas, limpieza de arroyos o desmalezamiento de terrenos.

José Ismael Núñez, representante de Atahualpa, explicó que las cooperativas aguardan la firma de un contrato para poder reanudar tareas de esta naturaleza y precisó que "desde hace 4 meses existe un acuerdo" por el cual la Nación financia esos trabajos a través de la Municipalidad. Aseguró que no obstante "este contrato no se firmó" provocando que los integrantes de las cooperativas "hoy no tengan trabajo ni certezas".

Por esa razón subrayó que el eje de la protesta fue el de exigir la formalización del convenio que aseguraría la continuidad de las tareas de las entidades "por un plazo de 12 meses". También hubo quienes sumaron otro pedido, consistente en que el municipio les ceda el manejo de los fondos dedicados a la compra de insumos.

En medio de la toma se hizo trascender que "el secretario de Desarrollo Social (Fernando Gauna) está viniendo desde Capital Federal con los contratos firmados" para que las cooperativas puedan seguir con sus tareas. Pero los manifestantes no depusieron la actitud beligerante hasta bastante más tarde.

Por su parte el presidente del Concejo se encargó de cuestionar duramente el método utilizado y de poner en duda el verdadero propósito de quienes encabezaron el reclamo: los describió como "dirigentes políticos y militantes ideologizados", asegurando que no se trata "de personas que ingenuamente entran al Concejo Deliberante a romper todo".

Artime sostuvo que la gestión de Gustavo Pulti "viene trabajando de manera normal" con estas cooperativas y dijo que algunas de ellas "reclaman que se les pague por trabajos que no hicieron" asegurando que el Ejecutivo no está dispuesto a acceder a la "coacción".

Asimismo puso énfasis en "la actitud de diálogo del Ejecutivo" asegurando que "en el mismo instante en el que los manifestantes irrumpían en el Concejo" ayer al mediodía, el subsecretario de Gobierno Pablo García mantenía una reunión con dirigentes de algunas de las cooperativas.

"Es mentira lo que dicen quienes aseguran que no los queríamos recibir. Prueba de ello es que en el mismo momento en el que algunos tomaban el recinto otros estaban conversando con una funcionario de este gobierno municipal", destacó Artime.

"Reivindicamos a las cooperativa como salida laboral pero las reglas son de transparencia de sentido común. Se hacen los trabajos, se acreditan y se cobran. No creemos que el método para cobrar sea tomar el Concejo y lastimar a los empleados. La plata no es nuestra sino de los vecinos así que si acreditan que han hecho los trabajos cobrarán tal como lo vienen haciendo. Lo que es llamativo es esta actitud violenta y desmedida", insistió el presidente del Concejo.

A primera hora de la tarde los piqueteros aceptaron dejar entrar al recinto a las concejales Leticia González (Alternativa Social) y Verónica Beresiarte (Frente para la Victoria), quienes oficiaron como interlocutoras de las autoridades municipales y les propusieron que abandonaran el edificio a cambio de que algunos representantes se reunieran con funcionarios del Ejecutivo.

El ya mencionado dirigente Núñez, perteneciente a la cooperativa La Unión (de Atahualpa), explicó por radio que "necesitamos que registren las cooperativas que todavía no fueron inscriptas, además de pedir respuestas concretas de parte de la Municipalidad para poder empezar a trabajar".

Debajo de esta última declaración pareció asomar uno de los motivos no declarados de la desproporcionada acción de la víspera: varias organizaciones que operan en el conurbano y aquí -Atahualpa es solamente una de estas- vienen denunciando que en la Nación solamente estarían "renovando" los subsidios a los grupos piqueteros afines al Gobierno, lo que explicaría por qué los afectados empezaron a endurecer sus protestas.

Comentá la nota