Violenta protesta en el corazón financiero de Londres; un muerto

La manifestación, que reunió a unas 5000 personas, dejó además decenas de detenidos
LONDRES.- Con pancartas que rezaban "¡Revolución!" y "¡Muerte a los banqueros!", miles de personas protestaron ayer en el centro financiero de Londres contra el sistema económico mundial, en vísperas de la cumbre del G-20.

La policía informó anoche que un hombre falleció tras caer al suelo durante la marcha anticapitalista, pero no precisó el motivo de su deceso.

La protesta, que dejó un total de 32 detenidos y varios heridos leves, comenzó poco antes del mediodía, cuando cuatro comparsas carnavalescas, apodadas los "Cuatro Caballeros del Apocalipsis" -que representaban los delitos financieros, la guerra, el cambio climático y la falta de vivienda-, confluyeron frente al Banco de Inglaterra desde cuatro estaciones de subte circundantes.

En pocos minutos, unas 5000 personas -varias de ellas disfrazadas o con muñecos vestidos de banqueros- ocuparon las calles de la City londinense y comenzaron a corear consignas como "Castigo a los saqueadores" o "RIP Canary Wharf", en referencia a otra área del sudeste de Londres donde están algunos bancos británicos.

"Estoy enojada con la soberbia del gobierno y la soberbia de los banqueros", dijo Jean Noble, una manifestante de 60 años. "Estoy aquí en nombre de los pobres, de aquellos que ahora no van a recibir su jubilación o que han perdido sus casas mientras estos peces gordos se quedan con sus bonos, esconden su dinero en paraísos fiscales y van a vivir adonde nadie puede tocarlos", agregó.

"Hay cólera, mucha cólera contra los bancos que han precipitado la crisis y se benefician de ella, mientras la gente paga el costo de la recesión", señaló, por su parte, la manifestante Carmen Roig, de pie frente al Banco de Inglaterra, que permaneció durante todo el día fuertemente custodiado por la policía.

Violencia y desmanes

Imágenes de efigies de banqueros colgados en postes de luz y llamados de organizaciones anarquistas a "quemar un banquero", que circularon en decenas de sitios de Internet en los últimos días, llevaron a los bancos y a las firmas financieras de la City a adoptar medidas de precaución sin precedente. Así, los frentes de muchas compañías de seguros, instituciones financieras y tiendas de la zona amanecieron protegidos con tablas de madera y vallas metálicas.

Lo que comenzó como una manifestación festiva y pacífica se trasformó, al promediar la tarde, en una protesta violenta cuando una veintena de personas con los rostros cubiertos con pasamontañas irrumpieron en el edificio del Royal Bank of Scotland (RBS) -que fue rescatado por el gobierno británico después de una serie de transacciones desastrosas que lo dejó al borde de la quiebra- y rompieron los vidrios de sus ventanas, en lo que describieron como un acto simbólico contra los banqueros.

Otros manifestantes, en tanto, arrojaron una lluvia de huevos y frutas podridas contra el cordón policial, lo que causó algunas de las escenas de mayor tensión.

Según informó la policía, al menos 32 personas fueron detenidas a lo largo del día por delitos tan diversos como poseer uniformes policiales o drogas, obstruir el paso, desorden público y desacato a la autoridad.

Además de las airadas protestas en el centro financiero de la ciudad, cientos de personas marcharon en otros puntos de Londres para exigir el retiro de las tropas de Irak y Afganistán, el fin de las armas nucleares y la creación de más fuentes de empleo.

En la Universidad del Este de Londres, en tanto, se desarrolló una Cumbre Alternativa de Londres, como contraposición al G-20, en la que participaron el director de cine Ken Loach, el ex alcalde de Londres Ken Livingstone y la líder del Partido Verde, Caroline Lucas.

Para hacer frente a las protestas y proteger a los jefes de gobierno que participan del G-20, Scotland Yard, por su parte, puso en marcha un gran operativo de seguridad que dejó virtualmente "blindada" a Londres.

Con un costo de 10 millones de dólares, el Operativo Glencoe, que continuará hoy, incluye el despliegue de 10.500 policías en las calles, como también helicópteros, vehículos blindados, agentes armados con pistolas Táser de descarga eléctrica, policías antidisturbios y francotiradores apostados en edificios clave.

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